Decenas de miles de españoles salieron a las calles de Madrid para protestar contra el proyecto de despenalización del aborto impulsado por el premier José Luis Rodríguez Zapatero, en la primera gran manifestación contra el gobierno socialista desde el comienzo de su segundo mandato, en marzo de 2008.
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La primera gran manifestación contra la nueva ley sobre el aborto, que según los organizadores reunió hasta medio millón de personas, fue promovida por un centenar de asociaciones "por la vida".
Los promotores de la marcha habían invitado a la gente a salir a la calle en un "clima festivo", porque "el derecho a la vida lleva una corriente de alegría, mientras la minoría que propaga la muerte es triste".
Invitaron también a vestir algo -chalecos, faldas, sombreros o calzado- en rojo, el color "símbolo de la fuerza y de la vida".
En la gran marea roja que inundó las calles entre Alcalá y la Plaza de Neptuno, junto al parlamento, se vieron familias con niños, ancianos y jóvenes, frente a un cartel gigante con la leyenda "no existe el derecho a matar, existe el derecho a vivir".
La centroderecha española y la Iglesia Católica, que se oponen a la reforma querida por Rodríguez Zapatero, no habían apoyado oficialmente la marcha, convocada por las asociaciones a través de varios medios, incluyendo la red social Facebook.
Pero diversos diputados del Partido Popular se encontraban entre los manifestantes.
Sobre la Plaza de Neptuno, grupos de adolescentes organizaron rondas cantando "Gracias mamá que nos dejaste vivir", junto a carteles que decían "sí a la mujer, no al aborto", "adopción sí, aborto no", "no al holocausto silencioso", "aborto es descuartizar un niño".
En sus discursos de cierre, los voceros de los principales movimientos organizadores -Derecho a Vivir, HatzeOir, Médicos por la Vida y Grupo ProVida- invitaron al premier a retirar el proyecto de despenalización, advirtiendo que la manifestación de hoy fue "sólo el comienzo" de una movilización masiva contra la nueva ley.
El borrador en examen en el parlamento, que debería votar antes de fin de año, prevé que la mujer pueda elegir libremente si abortar o no en las primeras 14 semanas, y que luego hasta la semana 22 el aborto sea posible según opinión médica en caso de malformación del feto o riesgo para la salud física o psíquica de la madre.
El borrador prevé también, en otra norma cuestionada, que las adolescentes de entre 16 y 18 años puedan abortar sin que sus padres sean informados.
"Dejen en paz a las adolescentes de 16 años", cantaban hoy los manifestantes.
La ley actual, que data de 1985, permite el aborto en tres casos: violación o malformación del feto (hasta la semana 12), y riesgo psicofísico para la madre (sin límite de tiempo).
Esta última disposición, aplicada con amplitud de criterio, es invocada en el 97 por ciento de los aproximadamente 120.000 abortos que se practican cada año en España, y permitió algunos abusos, con abortos practicados hasta los seis-siete meses de gestación.
El opositor Partido Popular, por su parte, anunció en los últimos días que si la nueva ley querida por Rodríguez Zapatero es aprobada, presentará un recurso en contra ante la Corte Constitucional.
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