Militares atisban una era sin petróleo
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Los combustibles de síntesis podrían ser la solución. Al escasearle el petróleo, la Alemania nazi los utilizó abundantemente, desarrollando una línea de producción a base de carbón, un procedimiento inventado por dos químicos alemanes de los años 20, Franz Fischer y Hans Tropsch.
La fórmula Fischer-Tropsch es de actualidad. Sudáfrica,que estuvo bajo embargo comercial por el apartheid, es líder en este campo.
En Estados Unidos, país que tiene 15% de las reservas mundiales de carbón, la Fuerza Aérea estadounidense ha multiplicado los experimentos y logró que unos 40 aviones militares (B-52, B-1, C-17) funcionen sin problemas.
En cuanto a las Fuerzas Armadas francesas, bien podrían recurrir a una solución algo diferente: combustibles sintéticos pero obtenidos de la biomasa.
«Extraídos del carbón o del gas, los combustibles sintéticos son sumamente contaminantes, ya que su producción lanza importantes cantidades de CO2 (principal gas con efecto invernadero) a la atmósfera», explicó Hubert Sansot, ingeniero de prospección de la Delegación General para el Armamento (DGA).
«La otra vía, para Francia, son los carburantes sintéticos obtenidos a partir de la biomasa, lo que corresponde más a nuestros recursos naturales y que respeta los acuerdos nacionales sobre medio ambiente», explicó.



