Mueren dos periodistas en ataque de EEUU a hotel
14:35 hs | Otros tres reporteros están gravemente heridos
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"Estoy casi seguro de que la oficina fue bombardeada de manera deliberada. Aunque estamos haciendo nuestro trabajo de una forma neutral, ahora ya no podemos seguir así. Este bombardeo es parte de la agresión criminal lanzada por EEUU contra el pueblo iraquí", dijo uno de los corresponsales de Al Yasira, Majid Abdelhadi.
La misma impresión de que no se trató de un objetivo erróneo la tenían los corresponsales internacionales que se alojan en el hotel Palestina, quienes se preguntaban el por qué del ataque estadounidense.
El bombardeo en el hotel, situado en la orilla oriental del Tigris, causó pánico entre los periodistas, que se precipitaron a la calle desde los 17 pisos del edificio.
En un primer momento, corrió el rumor de que había sido la artillería antiaérea iraquí la causante del impacto, lo que llevó a momentos de nerviosismo y tensión con los funcionarios iraquíes que acompañan a los periodistas en el hotel.
Posteriormente se supo que el Pentágono estadounidense reconoció que fue un tanque de EEUU el que disparó desde uno de los puentes. Ni este corresponsal de EFE ni otros periodistas en el hotel Palestina han visto francotiradores iraquíes apostados en el tejado del edificio, frente a las alegaciones norteamericanas de que el tanque disparó una ráfaga en respuesta a disparos efectuados desde el hotel.
Antes de este incidente, la mañana en Bagdad había sido relativamente tranquila. Un grupo de periodistas cruzó los dos puentes principales de la ciudad y daba la impresión de que los tanques estadounidenses se habían retirado, pues ambos estaban abiertos a la circulación. Los periodistas también visitaron el barrio Al Qadumiya, en el noroeste de Bagdad y de población shií, donde supuestamente se habría registrado una revuelta popular contra las fuerzas iraquíes.
Nada allí había que indicara señales de una revuelta, pues los milicianos iraquíes dejaron pasar tranquilamente a los corresponsales.
A primeras horas de la tarde no se escuchaban disparos de artillería en Bagdad, apenas algunas ráfagas de ametralladora.




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