El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Catorce peregrinos perecieron a causa de un importante movimiento de la muchedumbre en Mina, y otros fueron heridos levemente", precisó el general Abdel Aziz ben Mohamed ben Said, comandante de las fuerzas de seguridad en La Meca (oeste de Arabia Saudita), citado por la agencia oficial SPA.
Entre los muertos, hay personas de nacionalidad paquistaní, india y egipcia y seis de ellas son mujeres, precisó.
El accidente ocurrió "cuando peregrinos que volvían a sus campamentos hacia las 10h30 locales (07h30 GMT) después de cumplir la hadj, se cruzaron con otros que venían en sentido contrario".
"A raíz de la densidad de la multitud, se produjo un tumulto y algunos peregrinos cayeron al suelo, lo que provocó la muerte de catorce de ellos", agregó el oficial.
Los dos millones de musulmanes que realizan la peregrinación habían empezado a primeras horas de la mañana la última etapa de ésta: la lapidación de las estelas que simbolizan al diablo.
Este rito, con el que se inicia la Fiesta del Sacrificio (Aid al Adha) se realiza a lo largo de tres días y consiste en lazar cada día siete piedras contra cada uno de tres pilares de 18 metros de altura situados en un recorrido de 272 metros.
Reunidos en compacta multitud y cada cual con sus piedras en mano, los fieles avanzan hasta las estelas y le arrojan las tres piedras gritando "Alá Akbar" (Dios es más grande).
Según la tradición, fue en este lugar que Satán se apareció tres veces a la familia de Abraham, primero a Abraham, luego a Agar, su sierva y madre de su hijo Ismael, y finalmente a éste.
Para manifestarle su rechazo, Abraham, Agar e Ismael le lanzaron cada vez siete piedras.
Ese gesto es perpetuado por los musulmanes en este rito de la peregrinación, que es tradicionalmente uno de los momentos de más alto riesgo de la misma.
En 2002, las lapidaciones se desarrollaron sin percances graves, pero en la peregrinación del año anterior 35 fieles murieron asfixiados o pisoteadas en un movimiento incontrolado de la multitud.
En 1998, al menos 118 peregrinos murieron y 180 fueron heridos en circunstancias similares en el tercer día del rito.
El más grave accidente se produjo en julio de 1990, cuando 1.426 peregrinos murieron asfixiados en un gigantesco movimiento de pánico de la multitud en un túnel de Mina.
El martes, en ocasión de la Fiesta del Sacrificio, cada peregrino debe sacrificar un animal, en general un cordero, en recuerdo del sacrificio de Isaac, hijo de Abraham, que éste estuvo a punto de matar para obedecer a Dios.
Se estima que unos 600.000 animales serán sacrificados en la ocasión.
Una vez que termina el rito de la lapidación, los peregrinos regresarán a la Gran Mezquita de La Meca para dar una vuelta de despedida a la Kaaba, el edificio cúbico que alberga la "piedra negra", y que es el más sagrado santuario del Islam.
Las autoridades saudíes reforzaron este año las medidas de seguridad para la peregrinación, que se realiza en un clima de tensión creado por las amenazas de Estados Unidos de lanzar una ofensiva militar contra Irak.
"En nuestros días, hay muchos diablos que lapidar. Me gustaría lapidar (al presidente norteamericano George W.) Bush si él dedice declarar la guerra a Irak", declaró a la AFP un peregrino, Salim Abdalá, yemenita de 45 años de edad, que dijo haber orado por la paz en la región.
"Yo preferiría lapidar a los diablos que están conspirando contra el Islam y los musulmanes", acotó Akbar Ali, paquistaní de 33 años.
Dejá tu comentario