13 de mayo 2002 - 00:00

No hizo falta la eutanasia

Londres - Diane Pretty, la ciudadana británica de 43 años que había reclamado sin éxito el derecho a la eutanasia ante la Corte Europea de Derechos Humanos, murió en un hospital de la localidad de Luton por la enfermedad degenerativa que la dejó parapléjica, según informó ayer su familia.

La madre de dos niños, que se encontraba paralizada de la garganta para abajo, ya no podía vivir sin la ayuda de terceros y por esa razón había solicitado al tribunal europeo que se autorizara a su esposo Brian a ayudarla a morir.

Sin embargo, el 29 de abril, la Corte, con el voto unánime de sus siete jueces, dictaminó que el que un Estado no sólo tiene prohibido matar a alguien de forma ilegal y a propósito, sino que tiene la obligación de proteger y mantener la vida.

Pretty padecía de esclerosis lateral amiotrópica, enfermedad que sufre también el astrofísico británico Stephen Hawking, de 60 años y que ataca las células de la médula espinal y del cerebro encargadas de las funciones motoras.

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