26 de abril 2015 - 00:22

Nuevo balance elevó a 3.218 los muertos por el terremoto en Nepal

Se espera que suba la cifra de víctimas fatales, ya que no pudo tomarse contacto con las localidades más aisladas
Se espera que suba la cifra de víctimas fatales, ya que no pudo tomarse contacto con las localidades más aisladas
Al menos 3.218 personas fallecieron en Nepal a consecuencia del fuerte sismo que sacudió el sábado al país del Himalaya, anunciaron este lunes en un nuevo balance las autoridades nepalesas.

"El balance de muertos alcanzó las 3.218 personas y otras 6.500 resultaron heridas", dijo Rameshwor Dangal, responsable del servicio de gestión de catástrofes del ministerio de Interior, quien eleva un recuento anterior de 2.430 personas.

En los países vecinos, entre ellos India y China, se registraron 90 fallecimientos más.

El sismo de magnitud 7,8, el más mortal en los últimos 80 años, contó con numerosas réplicas y provocó varios aludes en el monte Everest, donde 18 personas fallecieron en este inicio de temporada de alpinismo.

El balance podría aumentar en Nepal, donde las agencias humanitarias tienen todavía dificultades para evaluar el alcance de la devastación y las necesidades de la población.

Nepal declaró el estado de emergencia en las zonas afectadas, en las que viven al menos 6,6 millones de personas. Las escuelas y las universidades permanecerán cerradas por una semana.

Los hospitales están tan sobrecargados que los médicos atienden a la intemperie. "Entre los muertos hay muchos niños", dijo el doctor Pratab Narayan, del Tribhuvan University Teaching Hospital. "Estamos sobrepasados por el número de pacientes".

Muchos vecinos de la capital pasaron la noche del sábado a la intemperie por temor a nuevas réplicas. Según testigos, 24 horas después del primer sismo, la tierra continúa temblando. Incluso el presidente, Ram Baran Yadaf, durmió en una tienda de campaña, dijo su portavoz a una radio local.

La ayuda comenzó a llegar el sábado desde diversos países del mundo. Sólo desde India se enviaron 43 toneladas de material, entre otros agua y tiendas de campaña, y se pusieron a disposición de las autoridades nepalíes varios helicópteros.

Buena parte de la asistencia está organizada por la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés).

Los cortes eléctricos continúan en casi todo Katmandú y el suministro de agua también se ha visto afectado. El abastecimiento de energía eléctrica podría quedar interrumpido por varias semanas debido a que el terremoto dañó las centrales hidroeléctricas, prácticamente única fuente de abastecimiento de energía eléctrica que tiene Nepal.

En tanto, la Comisión Europea anunció que otorgará a Nepal 3 millones de euros (3,26 millones de dólares) de ayuda urgente, además de la ayuda ofrecida por otros países miembros como Bélgica, Finlandia, Alemania, Holanda, Polonia y Suecia, que prometieron equipos de búsqueda y de rescate, sistemas de purificación de agua y asistencia técnica.

Los cadáveres de los fallecidos por las avalanchas registradas en el Monte Everest fueron rescatados por un equipo del Ejército indio.

El sábado, cuando tuvo lugar la avalancha, había alrededor de 1.000 montañistas y sherpas que se preparaban en el campamento base para escalar la cumbre conocida como "techo del mundo". Abril es temporada alta y muchas expediciones parten para coronar los 8.848 metros del Everest. Muchos de esos turistas aún siguen varados en Nepal.

El vicepresidente de la Asociación Nepalesa de Montañistas, Santa Bir Lama, informó que 65 personas pudieron ser rescatadas con vida del campamento base, pero agregó que hay unas 100 personas más con las que se ha perdido todo contacto. Muchas de ellas podrían encontrarse en los campamentos superiores, que por el momento permanecen inaccesibles.

Según fuentes de distintas expediciones y familiares, entre los fallecidos hay un australiano, un estadounidense -el directivo de Google Dan Fredinburg- y un chino. Posteriores avalanchas y corrimientos de tierra en la región causaron además la muerte de numerosos vecinos de los pueblos cercanos.

Gran parte de la rica herencia cultural del valle de Katmandú, calificada por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 1979, quedó reducida a escombros. Según testigos, el aspecto que presenta la emblemática plaza Durbar y la Torre Dharahara es desolador. También resultó muy dañado el complejo budista de Swayambhunath, conocido como el Templo de los Monos.

Tras la catástrofe, el papa Francisco envió un telegrama al obispo del vicariato apostólico de Nepal manifestándole que se encuentra "profundamente triste" por la muerte de las miles de víctimas del terremoto ocurrido el sábado en la región del Himalaya.

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