Oficialismo sudafricano exigió la renuncia del presidente Jacob Zuma
-
Trump estalló en un almuerzo contra senadores republicanos tras no ser respaldado en el conflicto con Irán
-
El Congreso de España pidió la renuncia de Pedro Sánchez en medio de la peor crisis política de su gobierno
Jacob Zuma.
El año pasado, el Tribunal Supremo de Apelaciones dictaminó que debía enfrentar 18 cargos de corrupción, fraude, extorsión y lavado de dinero relacionados con un acuerdo de armas en 1999. Pero esta vez, la embestida contra el mandatario parece ser definitiva.
"Fueron necesarias 13 duras horas, pero el Comité Ejecutivo Nacional del ANC decidió revocar al presidente Jacob Zuma como jefe de Estado", dijo el diario The Times citando fuentes no identificadas.
La dirección del partido tiene el poder de pedir la salida de sus miembros delegados que estén en una función gubernamental, como lo hizo en 2008 en el caso del presidente Thabo Mbeki, que cumplió y dimitió.
El partido puede revocar al jefe del estado forzándolo a renunciar, pero constitucionalmente éste no está obligado a obedecer.
En ese caso, Zuma podría ser destituido igualmente mediante una votación del Parlamento, pero esta debe ser adoptada por una mayoría absoluta de los 400 diputados que integran el pleno.
El ANC, en el poder desde el final del régimen del Apartheid en 1994, perturba actualmente el funcionamiento del Estado. Sudáfrica tendrá elecciones generales en 2019. Los seguidores de Zuma insisten para que finalice su segundo mandato.
En medio de la crisis, el Congreso de los Sindicatos (Cosatu) y el Partido Comunista de Sudáfrica, integrantes de la Alianza de Gobierno con el ANC, criticaron los reclamos de partidos opositores de disolver el parlamento y convocar a elecciones anticipadas.
El presidente de Alianza Democrática, el principal opositor del ANC, leyó ayer una declaración ante el parlamento en la que pide aplicar la sección 50 de la Constitución para disolver el órgano legislativo y expulsar a Zuma de la presidencia.



