Ola de saqueos se extiende en Irak
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En medio de la anarquía general, y ante la mirada de los soldados estadounidenses, grupos de pobladores saquearon mansiones de altos dirigentes del régimen iraquí, entre ellas la del hijo mayor del presidente Saddam Hussein, Udai. La mansión del viceprimer ministro Tarek Aziz, las de la hija del presidente, Hala Saddam Hussein, de su medio hermano Watban y de generales, en los barrios de Jadria y High Babel, en la ribera oriental del Tigris, también figuraban entre las casas saqueadas. En la mansión de Udai, hijo mayor del ex hombre fuerte del régimen, ya no queda nada, sólo una parrilla de hierro para asar carne, inmóvil en el centro del jardín, constató un periodista.
Un vocero del Comité Internacional de Cruz Roja (CIRC) dijo en Ginebra que «la situación en Bagdad, donde varios hospitales fueron saqueados, es demasiado caótica, no podemos trabajar».
En ese sentido, la Cruz Roja hizo un llamado «urgente» a las fuerzas de ocupación en Bagdad para que garanticen la seguridad de las infraestructuras civiles, como hospitales, estaciones de bomberos y plantas de agua.
También la oficina de UNICEF fue saqueada y se llevaron de ella los teléfonos, las sillas y todo lo que era posible robar, dijo la vocera de esa agencia de la ONU en Amman,Wivina Belmonte. «Hay demasiada desesperación, demasiadas armas, demasiadas personas que viven en el miedo y en la incertidumbre», agregó la vocera.
Asimismo, la situación rozaba la anarquía en Basora, en el sur de Irak, agravada por la ausencia de cualquier autoridad local o policía y la aparente impasibilidad de las tropas británicas, según corresponsales en el lugar.
«Cuando uno piensa en las víctimas, tanto civiles como militares, es evidente que los iraquíes pagaron un precio muy alto por esto. Hemos visto escenas de caos y júbilo, pero obviamente la ley y el orden son una gran preocupación», afirmó por su parte el secretario general de la ONU, Kofi Annan.




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