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Petro Poroshenko y Barack Obama, en la cumbre de la OTAN.
Este viernes los mandatarios deben aprobar un plan para posicionar tropas y equipamiento militar en el este de Europa.
El acuerdo para cesar los enfrentamientos en el este de Ucrania podría ser firmado en Minsk durante una reunión negociadora bajo la supervisión de Rusia, la Unión Europea y la OSCE.
"Este viernes en Minsk, capital de Bielorrusia, se firmará un documento para introducir gradualmente el plan de paz ucraniano", aseguró Poroshenko a la prensa ucraniana en Newport, donde se celebra la cumbre de la OTAN con la participación de más de 60 delegaciones.
La respuesta de los separatistas no tardó en llegar. En un comunicado dijeron "estar dispuestos a ordenar un cese al fuego si hay un acuerdo y si los representantes de Ucrania firman un plan para una solución política".
El anuncio se produjo después de que el presidente ruso Vladimir Putin presentara un plan para un alto el fuego que fue tildado de "cortina de humo" por el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.
"Lo que cuenta es lo que pasa en el terreno y continuamos siendo testigos de la implicación de Rusia en la desestabilización de la situación en el este de Ucrania", indicó Rasmussen.
"Todos los esfuerzos para hallar una solución pacífica a la crisis en Ucrania son bienvenidos", añadió subrayando que Rusia debe frenar el "flujo de armas y combatientes" hacia el este ucraniano y "comprometerse en un proceso político constructivo, eso sería un esfuerzo genuino para facilitar una solución pacífica".
Más temprano, Poroshenko informó sobre la situación en Ucrania a los mandatarios de EEUU, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia.
El francés François Hollande pidió por un "verdadero cese al fuego", sólo ello podría encaminar un proceso político.
El mandatario francés indicó que un cese al fuego y una solución política son las dos condiciones que espera Francia para entregar los dos buques de guerra que construyó a cuenta de Rusia, un contrato de 1.200 millones de euros.
Rusia, que representa según la OTAN la mayor amenaza de la Guerra Fría, debe frenar "el flujo de armas y combatientes" hacia el este ucraniano y "comprometerse en un proceso político constructivo", señaló Rasmussen.
En cambio, el canciller ruso, Serguei Lavrov, desmintió toda implicación de Rusia en Ucrania y acusó a EEUU de socavar los esfuerzos de paz respaldando a los "partidarios de la guerra".
En el terreno había pocas señales de cambio. Periodistas de la AFP escucharon explosiones en los alrededores del puerto de Mariupol así como en el bastión separatista de Donetsk.
La OTAN está dispuesta por otro lado a estudiar "seriamente" todo pedido de ayuda de Irak en la lucha contra los extremistas ultraviolentos del Estado Islámico (EI), declaró Rasmussen. "La comunidad internacional en su conjunto tiene la obligación de frenar el avance" del EI, añadió.




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