Cristina de Kirchner, patagónica por adopción, sigue sumando productos a la mesa gourmet. Al whisky on the rocks con hielos del glaciar Perito Moreno y la mermelada de El Calafate, que les hizo probar a los reyes de España, agregó después el tomate cherry, híbrido cuya invención la fascina y ha sido tema de más de un discurso. Ayer sumó otra delicatessen de las zonas frías, la mantequilla de reno. Al lanzar proyectos de reactivación de las economías municipales, la Presidente dijo que hay que seguir el modelo de algunas comunas de Finlandia que han prosperado agregándole valor al noble y astado reno. Por ejemplo, haciendo mantequilla con su leche (la de la reno, claro), sobre cuyos excesos también previno al público que la escuchaba.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario