5 de agosto 2003 - 00:00

Otro portavoz Blair en ojo de huracán por llamar "fantasioso" Kelly

En un clima de enrarecida crisis política, uno de los principales portavoces del primer ministro británico, Tony Blair, se vio obligado hoy a disculparse por sugerir que el científico David Kelly "fantaseaba" sobre Irak.

Políticos y periodistas volvieron a protagonizar hoy un serio revuelo en el Reino Unido por el inoportuno comentario de ese portavoz, Tom Kelly, quien dijo que el asesor muerto -cuyo funeral se celebra mañana- era un "Walter Mitty", en referencia al apocado personaje de ficción con delirios de grandeza.

La parlamentaria y actriz Glenda Jackson, del ala izquierda del laborismo, pidió hoy el despido fulminante del portavoz, uno de los principales de Blair, por esas palabras "aberrantes" y dijo que no se le debería permitir "el lujo de dimitir".

El doctor Kelly, experto en armas y asesor del Ministerio de Defensa, fue la fuente principal de una información de la BBC que acusó al Gobierno de querer hacer "más atractivas" las pruebas contra el régimen de Sadam Husein para así justificar la guerra.

Su muerte es investigada por el juez James Hutton, que citará a declarar al primer ministro; al titular de Defensa, Geoff Hoon, y al jefe de Comunicación de Blair, Alastair Campbell, desde hace meses en el ojo del huracán por haber sido acusado de ser el responsable directo de la presión contra Irak.

Durante un encuentro con periodistas que Downing Street, residencia oficial del primer ministro, califica de "no oficial", Tom Kelly dijo dos veces que el científico, que al aparecer se suicidó, era un "Walter Mitty", cuyas aventuras fueron popularizadas en una película protagonizada por Danny Kaye (1947).

El diario "The Independent" publicó el lunes esa comparación de Tom Kelly, sin identificarlo, para que posteriormente Downing Street se distanciase de esas declaraciones y asegurase que no corresponden al punto de vista del Gobierno.

En un comunicado, el portavoz señaló hoy que la conversación que mantuvo con el periodista de "The Independent" era "privada" y que nunca quiso "desacreditar" al experto en armas, pero admitió que fue "un error, dado el actual clima".

"Por tanto, presento mis disculpas de forma incondicional a la viuda y a la familia del doctor Kelly por haber invadido su dolor", indicó el portavoz de Blair.

Previamente, el viceprimer ministro John Prescott, que ante las vacaciones de Blair dirige el Ejecutivo británico, había hecho una llamada al orden para pedir que "nadie del Gobierno haga comentarios sobre el doctor Kelly en un momento tan sensible, antes del funeral y con la investigación judicial en marcha".

El funeral de David Kelly se celebra este miércoles en una iglesia a tres kilómetros de su casa de Oxfordshire (norte de Londres), en cuyas cercanías apareció el 18 de julio su cadáver con las venas cortadas.

Al oficio no acudirá su superior, el ministro de Defensa Geoff Hoon, que está de vacaciones, aunque su ausencia parece debida a que ese ha sido el deseo expresado por la familia del científico.

"Un hombre ha perdido su vida, su familia se ha visto privada de un marido y de un padre y, mientras, el Número 10 de Downing Street parece decidido a quitarle su reputación; es algo aberrante", dijo hoy Glenda Jackson.

"¿Qué es lo que ha comenzado? ¿Una campaña para convertir a la víctima en villano?", se preguntó la parlamentaria, que ha pedido la dimisión de Blair por la crisis creada por el caso Kelly, la peor en seis años de Gobierno.

Mientras, Downing Street se negaba a precisar si renunciará el portavoz implicado, al tiempo que desvelaba que el primer ministro ha sido informado en su retiro de Barbados de que persiste el clima de pelea política en su país.

Sean "fantasiosas" o acertadas, las palabras de Kelly sobre Irak han sido disputadas tanto por la BBC como por el Gobierno, que desde hace meses luchan a cara de perro por mantener a flote su credibilidad, con las encuestas mostrando una constante caída en la popularidad del Gobierno.

Un sondeo que publica hoy "The Times" indica que el apoyo del público a Blair es del 34 por ciento, su nivel más bajo en 16 años, y otras recientes encuestas demuestran que los británicos creen más a la BBC que al Ejecutivo.

Aunque ha insistido en que no se trata de un juicio entre partes enfrentadas, se espera que la investigación judicial emprendida por lord Hutton ayude a desvelar cuál de las dos partes lleva la razón.

La BBC insiste en que, en su noticia sobre Irak, no citó erróneamente a David Kelly, quien, sin embargo, había señalado ante un comité parlamentario que de sus comentarios no podía desprenderse que acusaba al Gobierno de exagerar las pruebas sobre Irak.

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