Jerusalén (Reuters, EFE, AFP) - Cinco israelíes, entre ellos tres niños y su madre, fueron asesinados ayer durante un ataque palestino en la colonia de Itamar (Cisjordania), luego de que dos terroristas tomaran a la familia como rehén durante varias horas. Los dos asaltantes fueron finalmente abatidos a su vez por soldados israelíes en el asentamiento.
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Poco después, el Frente Popular para la Liberación de Palestina se atribuyó la responsabilidad en una llamada anónima.
Al cierre de esta edición, el Consejo de los asentamientos de las colonias de Judea Samaria (Cisjordania) y de la Franja de Gaza exigió en un comunicado «la expulsión de las familias de los terroristas que perpetraron los atentados en Jerusalén y en Itamar para disuadir a otros terroristas de pasar a la acción». El Consejo también exigió que el gobierno autorice la construcción de una alambrada eléctrica alrededor de las colonias como la que se empezó a construir el domingo pasado a lo largo de la «línea verde» que separa Cisjordania de Israel. Según la radio militar israelí, el primer ministro, Ariel Sharon, efectuó consultas con responsables militares y del Ministerio de Defensa por la noche. Precisó que el gabinete de seguridad se reunirá hoy por la tarde para discutir posibles represalias.
Poco antes, Sharon había calificado a la Autoridad Palestina (AP) «de organización terrorista aliada con el eje del mal». «Nos vemos confrontados (con la AP) a una organización terrorista que se alió con el eje del mal que incluye Bagdad, Damasco, Teherán y Osama bin Laden», afirmó en un discurso pronunciado ante el Congreso Sionista Mundial reunido en Jerusalén.
En la última jornada, el ejército israelí incorporó a Naplusa a lista de ciudades palestinas como Jenín, Kalkilia, Belén y el barrio de Betunia en Ramallah, que esta vez invadió por tiempo indefinido, tras los atentados suicidas en Jerusalén.
Mientras, la población de esas localidades permanecía bajo estricto toque de queda, con el fin de que los soldados procedieran al registro casa por casa para «apresar a los terroristas antes de que lleguen a Israel». Cerca de 120 palestinos fueron arrestados, acusados de pertenecer a grupos terroristas, en momentos en que el ejército llamó a filas a un número incierto de reservistas.
Sin embargo, los movimientos islamistas Hamas y Yihad Islámica rechazaron en la última jornada un llamamiento de Yasser Arafat para que terminen los atentados suicidas contra civiles israelíes. «Los atentados suicidas forman parte del derecho de los palestinos a la autodefensa», dijeron Abdilaziz Rantisi, dirigente de Hamas, y Nafez Asam, de la Yihad Islámica, en declaraciones a la prensa de Gaza.
En tanto, EE.UU. aumentó su actividad diplomática en la región, a pesar de que el presidente George W. Bush debió volver a postergar su discurso para marcar el rumbo hacia un Estado palestino, a raíz de los dos atentados que mataron a 25 personas en menos de 36 horas en Jerusalén. Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, llamó a los ministros de Relaciones Exteriores de Egipto, Jordania, Arabia Saudita y Rusia para explicar la prórroga, dijeron funcionarios estadounidenses.
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