27 de mayo 2003 - 00:00

Pánico en Argelia por otro fuerte terremoto

El fuerte terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter (que llega hasta 9), que sacudió este martes por la noche Argel y su región, dejó un saldo de más de 200 heridos y provocó el pánico en la población ya traumatizada por el fuerte sismo del miércoles pasado.
   
Un edificio de 15 pisos de Reghaia (30 km al este de Argel) que había sido evacuado se vino abajo con este nuevo temblor. Según el secretario general del ministerio del Interior, Mohamed Kandil, tres personas que habían acudido al lugar a buscar sus pertenencias podrían haber muerto sepultadas.
   
El responsable indicó a la televisión que el temblor había dejado un saldo de 57 heridos en Bumerdes (50 km al este de Argel), 70 en Thenia (70 km al este de Argel) y de 60 en la capital, uno de ellos muy grave.
   
Una gran parte de estos heridos sufrieron daños leves, muchas veces provocados por los movimientos de pánico, según las mismas fuentes. El sismo tuvo una intensidad de 5,8 grados en la escala abierta de Richter, según informaciones de la radio estatal argelina, citando como fuente al observatorio de Estrasburgo (norte de Francia).
   
Este temblor, que se produjo a las 18h12 locales (17h12 GMT), provocó el pánico en la capital, sobre todo en algunos edificios altos, donde los ciudadanos salieron precipitadamente a la calle.

En pocos segundos, las sirenas comenzaron a sonar en la ciudad y la radio estatal pidió calma a los traumatizados ciudadanos. Este sismo fue la réplica más fuerte del terremoto de 6,8 grados que el miércoles pasado sacudió la capital argelina y sus alrededores y dejó un saldo de más de 2.200 muertos y 9.500 heridos.
   
Según un capitán de los servicios de protección civil, a las 18h45 GMT de este martes no se había registrado ningún derrumbe de edificios en Argel. Sin embargo, en Zemmuri, a 70 km de la capital, varios edificios se vinieron abajo.
   
Lo mismo ocurrió en Buberdes, localidad situada 50 km al este de Argel, cuyos habitantes, terriblemente golpeados por el sismo de hace una semana, vivieron de nuevo momentos de gran pánico.
   
"Edificios que habían sido afectados por el sismo de hace una semana, se vinieron abajo", declaró Mohammed Saidi, médico local.
   
Esta pequeña ciudad costera fue el epicentro del sismo de hace una semana.

"Todo el mundo corría, en pánico. Yo me limité a rezar", explicaba Abdelá Zaidi, un comerciante de la localidad. "Esta noche no voy a dormir en casa, me quedaré en el coche", corroboró Zacharia Yaya, de 25 años.

Un responsable del Centro argelino de astrofísica, astronomía y geofísica (CRAAG) indicó que el nuevo terremoto del martes era una réplica normal después del sismo de la semana pasada y que conforme pasen los días estos temblores menores irán disminuyendo.

Más de un centenar de réplicas han tenido lugar en los últimos días en Argel y su región, según el CRAAG.
   
Por otra parte, la ayuda a los damnificados mejoraba este martes. Las excavadoras han comenzado a hurgar entre las ruinas de los edificios aunque las posibilidades de encontrar supervivientes son nulas.
  
Al mismo tiempo, se han instalado numerosas carpas para acoger a personas que han perdido sus hogares, hay camiones cisterna con agua que llegan a la región así como unidades médicas móviles y vehículos con alimentos.

Todo ello bajo la protección del ejército y con la colaboración de la protección civil y la ayuda de organismos internacionales.

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