Ankara y Washington (EFE, AFP, Reuters) - El comandante en jefe de las fuerzas armadas de Turquía, Yasar Buyukanit, provocó ayer inquietud en los EE.UU. al afirmar que es necesaria una operación contra posiciones de rebeldes kurdos en el norte de Irak, aunque reconoció que para ello aún se requiere una decisión política.
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«¿Debería haber una operación transfronteriza contra el norte de Irak? Como soldado diría que sí, debería haberla. ¿Ayudaría en la situación actual? Sí, creo que sí. Pero para ello hace falta una decisión política», señaló el máximo responsable del ejército turco en una inusual rueda de prensa.
Buyukanit precisó que «el ejército turco está listo para cumplir sus obligaciones encomendadas».
Las tensiones entre Turquía y las autoridades autónomas kurdas del norte de Irak aumentaron en los últimos días, ya que Ankara acusa al ilegalizado Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) de usar esa región como santuario.
El líder kurdo en el norte de Irak, Masoud Barzani, había dicho la semana pasada que los kurdos iraquíes iban a intervenir en favor de sus compatriotas en Turquía si Ankara interfiere en la principal ciudad kurda en el norte de Irak. Barzani agregó que formar un estado independiente es el derecho de los kurdos que viven en Turquía, Siria e Irak.
Destinatarios
Buyukanit aseguró que las advertencias del ejército turco no se dirigen directamente contra Barzani, sino «hacia aquellos que le hacen declaraciones de ese tipo», con lo que insinuó que el líder kurdo podría estar hablando con el apoyo de Estados Unidos.
Sobre la situación en Irak, el jefe del poderoso ejército turco dijo que es pesimista sobre su futuro y pronosticó su partición en tres nuevos estados.
Por otra parte, calificó al PKK como una organización «racista, nacionalista y terrorista», al tiempo que criticó a algunas instituciones europeas, como el Parlamento Europeo de tratar de «crear minorías en Turquía».
Dijo que las fuerzas turcas están llevando a cabo «grandes operaciones» contra el PKK en el sudeste del país y agregó que el ejército tiene información sobre preparativos de los rebeldes kurdos para intensificar sus actividades en Turquía a partir de mayo.
Turquía acusa a los kurdos de Irak a dar cobijo del PKK, que en el año 1984 alzó las armas para luchar por la autodeterminación de los estimados 12 millones de kurdos en el país.
Más de 35.000 personas han muerto desde entonces en esa guerra no declarada, y sólo desde el fin de semana pasado fallecieron 14 soldados turcos y un guardia local, y un número no determinado de rebeldes del PKK.
En tanto, Estados Unidos le pidió ayer contención a Turquía, su aliado en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
El secretario de Estado adjunto para Europa, Daniel Fried, conversó con el embajador turco en Washington, Nabi Sensoy, para que comunique la posición estadounidense, declaró a la prensa el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack.
«Pensamos que debemos concentrarnos en una cooperación entre los gobiernos turco e iraquí», precisó
McCormack. «Lo ideal es no recurrir a operaciones transfronterizas», dijo el portavoz, anotando, sin embargo, que «las actividades terroristas del PKK son totalmente inaceptables».
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