26 de febrero 2003 - 00:00

Piden 3 mil refuerzos para Carnaval de Río

La gobernación del estado brasileño de Río de Janeiro solicitó hoy oficialmente al Ministerio de Justicia el despliegue de 3.000 militares en las calles de esta ciudad durante el Carnaval, que comienza el próximo sábado.

La gobernadora de Río de Janeiro, Rosinha Garotinho, anunció en una conferencia de prensa que la militarización de la ciudad es una de las medidas con las que pretende responder a los ataques contra autobuses y comercios promovidos esta semana por presuntas bandas de narcotraficantes.

Garotinho aseguró que el despliegue militar será temporal y que servirá para garantizar el orden público durante las fiestas de Carnaval, que se extienden hasta el martes de la próxima semana y en las que se espera a unos 400.000 turistas, en un diez por ciento extranjeros.

En diferentes ataques registrados durante el lunes y el martes en una veintena de barrios de Río de Janeiro y de cinco municipios vecinos, grupos de hombres armados incendiaron unos 34 autobuses y ametrallaron varios locales comerciales.

A consecuencias de esas acciones, que obligaron a cientos de comercios y escuelas a cerrar sus puertas y a empresas de autobuses a suspender sus actividades, una persona murió y 16 resultaron heridas.

Las autoridades atribuyeron los ataques al "Comando Vermelho" (Comando Rojo), una banda que controla el tráfico de drogas en la mayoría de las favelas de Río de Janeiro, y dijeron que las órdenes partieron desde dentro de una prisión en la que están recluidos varios jefes de esa agrupación.

La escalada de violencia ocurrió a pocos días del comienzo del Carnaval de Río de Janeiro, uno de los más atractivos del mundo, que este año contará con la presencia de unos 40.000 extranjeros.

La gobernadora dijo que el pedido de refuerzos militares fue acordado durante una reunión que tuvo anoche con los jefes de las fuerzas regionales de seguridad, en la que también se decidió el incremento de la presencia policial en las calles.

"Para garantizar la paz y la tranquilidad durante el período de Carnaval, la policía militar colocará 23.000 hombres en las calles, la policía civil otros 5.000 y la guardia municipal 4.500", afirmó Garotinho.

"El despliegue de 3.000 hombres de las Fuerzas Armadas para ayudar a controlar una situación de emergencia ya fue solicitado al Ministerio de Justicia", agregó.

El plan de contingencia que las autoridades bautizaron como "Río Seguro" comenzó a primera hora de hoy con operaciones policiales especiales para reprimir el tráfico de drogas y de armas.

"Esas acciones también están destinadas a reprimir cualquier incidente que altere la paz en la ciudad", afirmó la gobernadora.
Otro de las medidas del plan será el refuerzo de la vigilancia en el presidio de máxima seguridad Bangú I, en donde están 24 miembros del "Comando Vermelho" considerados de alta peligrosidad.

La dirigente del Partido Socialista Brasileño aseguró que cada uno de esos presos será "vigilado individualmente" por policías durante las 24 horas del día.

"Queremos impedir que reciban visitas o que mantengan cualquier comunicación con el exterior", justificó.

Sobre los mismos presos, el alcalde de Río de Janeiro, César Maia, dijo hoy que, si hubiese sido gobernador cuando se registró una rebelión en Bangú I en septiembre pasado, habría ordenado a la policía ocupar el presidio y disparar a matar.

"Si yo hubiese estado al frente, no habría negociación. Llamaba a la policía y si ellos (los presos) no se rindiesen inmediatamente, disparaba a matar", aseguró el alcalde.

A esos mismos presos, entre los que destaca el narcotraficante Fernandinho Beira Mar, las autoridades han acusado de ordenar los ataques contra comercios y autobuses registrados esta semana.
 

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