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El veto del presidente Lula da Silva anula el artículo que incluía a los alumnos portadores de deficiencias en el cálculo de un subsidio anual que el Estado distribuye entre todas las escuelas de nivel primario de la red pública.
La ley había sido elaborada por legisladores oficialistas y contaba con el visto bueno del ministerio de Educación, que había determinado que la ampliación del subsidio "será una manera de ayudar a la inclusión social de esos niños".
Pero Lula da Silva vetó ese artículo a pedido del ministro de Hacienda, Antonio Palocci, debido a que, según su interpretación, la Constitución prohíbe la entrega de subsidios a escuelas privadas, aunque no tengan fines de lucro.
Además, en el veto, el presidente Lula da Silva argumenta que el artículo cuestionado "implica un impacto presupuestario y financiero para el Estado, que podría comprometer no sólo las metas de resultados primarios sino todo el ajuste fiscal".
Eso se refiere a la meta de superávit fiscal primario acordado con el Fondo Monetario Internacional, del 4,25 por ciento del Producto Bruto Interno, que es el dinero que debe ahorrar el gobierno para pagar los intereses de la deuda pública.
Los legisladores oficialistas que intervinieron en la elaboración del proyecto criticaron con dureza el veto de Lula da Silva.
"¡Basta! Como senador de un partido que tenía el compromiso de defender a los marginados, me siento avergonzado", reaccionó Falvio Arns, del Partido de los Trabajadores, uno de los autores de la ley.
"Me pregunto cuál es el interés del gobierno. Será que sólo le preocupa atender al FMI?", agregó Arns, quien fue titular de la Asociación de Padres y Amigos de los Excepcionales (APAES), la entidad que nuclea a las escuelas que atienden a los niños portadores de deficiencias.
Cabe recordar que la red de enseñanza pública en Brasil no posee escuelas especializadas en la atención de estos niños.
El senador Arns sostuvo también que la ampliación del subsidio a estos alumnos implicaría un gasto extra anual de 3 millones de dólares, que es el 2 por ciento del total de este tipo de subsidios.
El líder del gobierno en el Senado, Aloizio Mercadante, se mostró sorprendido por la decisión presidencial y dijo que "tenemos que corregir el veto porque es un tema demasiado importante para la sociedad".
En un comunicado, APAES cuestionó la decisión presidencial.
Por su lado, el ministro de Educación, Cristovam Buarque, afirmó que el presidente Lula da Silva "me llamó y me dijo que estaba obligado por la Constitución a decidir el veto. El me ordenó que buscara otra manera de ayudar a estas escuelas".
"El Presidente estaba muy angustiado porque tenía que tomar esa decisión. Ahora, vamos a buscar junto al Congreso otra manera de ayudar a las escuelas que atienden a los niños con deficiencias", prometió Buarque.
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