13 de octubre 2003 - 00:00

Por resistencia iraquí mueren otras 7 personas en atentado

Una intensa nube de humo se desprende de un auto que se encontraba en las cercanías del Hotel Bagdad, que ayer sufrió un atentado con dos coches bomba, que dejó 7 muertos y decenas de heridos.
Una intensa nube de humo se desprende de un auto que se encontraba en las cercanías del Hotel Bagdad, que ayer sufrió un atentado con dos coches bomba, que dejó 7 muertos y decenas de heridos.
Bagdad (Reuters, AFP, ASN) - La resistencia iraquí volvió a asestarles un duro golpe a las fuerzas de la coalición ayer, mediante un atentado perpetrado con dos coches bomba que mató a por lo menos siete personas y dejó decenas de heridos en las cercanías de un hotel de Bagdad utilizado por funcionarios y empresarios norteamericanos, y miembros del consejo de gobierno transitorio iraquí.

Una fuente que pidió el anonimato también aseguró que en el hotel se alojaban miembros del servicio secreto estadounidense (CIA), versión que luego fue desmentida por un portavoz de la coalición, Charles Heatly.

El portavoz militar estadounidense, teniente coronel George Krivo, dijo que dos autos chocaron a gran velocidad contra una barrera de seguridad colocada en el exterior del hotel, custodiado fuertemente. Krivo explicó que guardias de seguridad estadounidenses e iraquíes dispararon contra ambos autos cuando se acercaban al hotel, evitando una tragedia mayor, al impedir que llegaran hasta la entrada del hotel.

«Los dos autos venían zigzagueando y trataron de evitar la barrera colocada frente al hotel... Entonces los guardias comenzaron a disparar y ocurrió una detonación, y después una explosión gigantesca. Hay al menos siete muertos»
, agregó. «Vi miembros y trozos de carne por todas partes», dijo el guardia de seguridad, Kahin Hussein, después de que uno de los dos automóviles se estrellara contra la barrera protectora del hotel Bagdad.

Fuentes de los servicios médicos dijeron que en un hospital de la capital iraquí habían sido atendidas 19 personas -entre guardias de seguridad, policías y civiles- y que un soldado estadounidense había sufrido heridas leves.

El ataque supone un nuevo revés para el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, quien intenta hallar una fórmula que le permita compartir los gastos civiles y militares de la reconstrucción de Irak con otros países
.

«Trabajaremos con la policía iraquí para encontrar a los responsables y llevarlos ante la Justicia. Con el pueblo iraquí, seguiremos construyendo un nuevo Irak, un Irak que reemplace el terrorismo por la esperanza», declaró el administrador civil estadounidense en Irak, Paul Bremer.

Horas antes del atentado, una bomba colocada en una ruta estalló al paso de una caravana de tres vehículos civiles en el centro de Bagdad, causando heridas a cinco iraquíes, incluido un clérigo chiíta, dijeron testigos.

Otra bomba colocada en una carretera estalló ayer en las afueras de la base estadounidense en Tikrit, la ciudad natal del derrocado presidente iraquí Saddam Hussein, causando heridas a tres soldados. Uno de los militares sufrió lesiones graves, dijo un portavoz del ejército
.

En Kerbala, ciudad santa del Islam chiíta del centro del país, cientos de miles de peregrinos participaron en una celebración prohibida en tiempos del depuesto presidente Saddam Hussein.

Dejá tu comentario

Te puede interesar