Preocupado por los escándalos, el Vaticano convoca a obispos para encarar "una nueva evangelización"
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Benedicto XVI
El documento fue presentado por el secretario general del Sínodo de Obispos, Nikola Eterovic, durante una conferencia de prensa.
Se trata en realidad de la 13ª "asamblea general ordinaria" del sínodo, una instancia consultiva creada en 1965 para favorecer los intercambios entre obispos y asistir al sumo pontífice en su tarea de gobernar la Iglesia católica.
Benedicto XVI presidió en octubre del 2005 y 2008 las asamblea ordinarias sobre temas tales como la eucaristía y la Biblia.
En el documento, de unas 60 páginas, la Iglesia se interroga sobre cómo entender la nueva evangelización en una época caracterizada por "cambios y transformaciones".
"Se trata de un gran desafío para la Iglesia universal", reconoce el documento en su introducción.
"La nueva evangelización es una actitud, un estilo audaz. Es la capacidad del parte del cristianismo de saber leer y descifrar los nuevos escenarios, que en estas últimas décadas han surgió dentro de la historia humana, para habitarlos y transformarlos en lugares de testimonio y anuncio del Evangelio", sostiene el texto.
Entre los desafíos que la Iglesia debe enfrentar figuran "la secularización", la cultura de la "apariencia", de lo "efímero", el "egocentrismo", así como una mentalidad "hedonista y consumista".
El documento advierte sobre la necesidad de entender la globalización y sus repercusiones, desde la "mezcla de culturas" por el fenómeno migratorio, que "nuestras sociedades no conocían desde hace siglos", hasta el peso de los medios de comunicación: "No hay lugar en el mundo que hoy no pueda ser alcanzado", subraya el documento.
"Los medios de comunicación, que hoy ofrecen enormes posibilidades, representan uno de los grandes retos para la Iglesia", sostiene.
El texto, que considera necesario que la Iglesia reconozca sus propios errores y aborde los escándalos que ha vivido en los últimos tiempos, en una alusión a los casos denunciados de pedofilia de religiosos, invita a ofrecer una visión "alegre" del futuro, "con esperanza, sin lágrimas de desesperación".




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