Caracas (AFP, EFE) - El diario «Ultimas Noticias» de Venezuela denunció ayer amenazas de un ministro, que le advirtió en una carta, que la investigación publicada sobre presunta corrupción oficial en la ejecución de un convenio con Irán podría ser «una conspiración» castigada por la ley.
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El ministro de Economía Popular, Pedro Morejón, advirtió en la misiva: «Es de nuestra preocupación que lo expresado en las referidas publicaciones pueda formar parte de una conspiración nacional o internacional, tipificada como delito en el artículo 144 del Código Penal».
El ministro dijo que la investigación periodística también podría «ser parte de una campaña destinada a fomentar competencia desleal, o simplemente causar daños económicos a personas, empresas o instituciones. Estos y muchos delitos y hechos ilícitos pueden producir la ' libertad de expresión'».
Eleazar Díaz Rangel, director del diario de mayor circulación en Venezuela, publicó un extracto de la misiva del ministro y respondió: «Por primera vez, un periodista recibe una carta como ésta de un burócrata de alto nivel. Por ello, no se puede afirmar que sea expresión de la política del gobierno».
«Observen que (al ministro) ni siquiera se le ocurrió pensar que los hechos denunciados podrían ser ciertos y debían ser investigados, sino que la enfila contra el director que permitió su difusión e incluso contra el diario», denunció.
Díaz Rangel, quien rechaza en otro artículo en la misma página que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) afirme que en Venezuela se viola la libertad de prensa, es autor de una biografía política del presidente Hugo Chávez y su labor periodística ha sido elogiada varias veces por el propio mandatario.
La investigación del diario, publicada en varias entregas desde hace 15 días, cita documentos de la Fiscalía que estiman las posibles pérdidas para el Estado en 252.000 millones de bolívares (unos 117 millones de dólares).
Tres personas han sido imputadas por la Fiscalía de integrar una red que cobraba sobornos para evadir la licitación de los contratos del convenio Venezuela-Irán. El diario denunció también que las obras que fueron parcialmente pagadas, nunca fueron comenzadas o están paralizadas.
El presidente Chávez cuestionó la investigación y mostró fotografías de obras en curso. También criticó que el título de la investigación se refiera al «Proyecto iraní»: «No vaya a ser que utilicen tu buena fe, Eleazar, en ese ataque contra Irán, que no tiene nada que ver», dijo al director.
El diario defendió la abreviación del nombre del proyecto «porque en un documento oficial que está en nuestro poder se emplea la misma expresión», reiteró que las irregularidades corresponden a contratos del gobierno con empresas locales y reconoció que debía haber precisado que no eran todas las obras paradas.
Denunciante
La entonces ministra de Economía Popular, Oly Millán, formalizó la denuncia ante la Fiscalía en agosto de 2006.
La ex ministra (en el cargo de enero a setiembre de 2006) reveló ayer, que descubrió el caso cuando empresarios venezolanos pidieron « mejores condiciones» a funcionarios del ministerio, «pensando que somos los mismos equipos anteriores» del ex ministro Elías Jaua, actual ministro de Agricultura y Tierras.
Los empresarios del sector de la construcción, dijeron que estaban «dispuestos a bajar el precio del contrato si nosotros le quitamos las comisiones, que según lo acordado era de 24%», reveló.
«Ese mismo día hablé con Elías Jaua, le expliqué los detalles, con la intención de que me acompañara en todo lo relativo a la investigación y la respuesta que obtuve de él fue el silencio. No me dijo nada y cambió de tema», reveló.
Millán denunció que cuando el ministerio comenzó a rescindir algunos contratos «al nuevo director de proyectos le quemaron la camioneta. Ahí nos percatamos de que el asunto era de mayor envergadura», puntualizó.
Un ex viceministro y el ex director del despacho del ministerio denunciaron que son « acosados y perseguidos» desde que denunciaron ante la Fiscalía.
«Cuando empezamos a tocar estos intereses le detonaron la camioneta a uno de nuestros compañeros. Fue un atentado», afirmaron en una declaración conjunta al diario.
Jaua y Millán han declarado que están dispuestos a ser investigados.