Moscú (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Dos días después de haber prodigado gestos llamativamente amistosos al presidente ultraislamista de Irán, Mahmud Ahmadinejad, y uno después de que George Bush reaccionara advirtiendo sobre una «tercera guerra mundial» a causa del sospechado plan nuclear de Teherán, el presidente ruso, Vladimir Putin, reaccionó ayer con extrema dureza. Conminó a EE.UU. a poner fecha para retirarse de Irak, anunció la modernización del arsenal atómico y misilístico del país y afirmó que Rusia, a diferencia del país árabe, podrá defender sus reservas energéticas de la codicia extranjera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Rusia tiene suficientes fuerzas y recursos para defender sus propios intereses, también en otras regiones del mundo, y lo hará», aseguró Putin en directo por radio y televisión en respuesta a una pregunta durante su conversación anual con la ciudadanía.
Putin, que abandonará el Kremlin tras las elecciones de marzo de 2008, aprovechó las llamadas de sus conciudadanos para recordar al mundo que Rusia es una potencia militar y energética.
«Lo que estamos haciendo para reforzar la capacidad defensiva de Rusia es correcto y seguiremos haciéndolo. Nuestros planes no son grandes, sino grandiosos y absolutamente realistas», recalcó.
Tras señalar que las Fuerzas Armadas rusas se están dotando de equipos ultramodernos para «garantizar la seguridad del país por muchos años», recordó la puesta en marcha de un programa estatal de fabricación de nuevos armamentos hasta 2015.
Putin aseguró que la modernización incluye la puesta en servicio de modernos misiles balísticos intercontinentales Topol-M, dotados de varias ojivas nucleares de guiado autónomo y capaces de burlar los más sofisticados sistemas antimisiles.
«Hemos advertido a todos nuestros socios que si toman decisiones sin tener en cuenta los intereses de seguridad de Rusia, adoptaremos medidas de respuesta», dijo, en relación con los planes estadounidenses de desplegar elementos de su escudo antimisiles en Europa Oriental, antigua área de influencia de la ex URSS.
Fecha
En política exterior, Putin insistió en la necesidad de poner fecha a la retirada de las tropas extranjeras de Irak: «Es inadmisible perpetuar el régimen de ocupación».
«¿Y qué (ha conseguido EE.UU. con la invasión de Irak)? Aprendieron a pegar tiros, pero lo que no han podido es imponer el orden», dijo.
Según Putin, «se puede derrocar un régimen autoritario,como el de (Saddam) Hussein», pero lo que no se puede es «vencer a un pueblo», puesto que «la guerra contra un pueblo es imposible». «Rusia, gracias a Dios, no es Irak. Tiene suficientes fuerzas y recursos para defenderse a sí misma y sus intereses en su propio territorio y, por cierto, también en otras regiones del mundo», reiteró.
Rechazo
EE.UU. salió de inmediato a rechazar la sombría evaluación de la situación en Irak realizada por el líder del Kremlin. «Estamos empezando a ver una buena tendencia», dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
«El presidente (Bush) ha dicho que estamos allá únicamente por invitación del país. Si los iraquíes quieren que nos vayamos, nos iremos», dijo Perino, quien se negó a hablar de un deterioro en la relación personal entre Bush y Putin.
Putin defendió también el diálogo con Irán y denunció los intentos de abortar su primera visita a Teherán, donde el martes se entrevistó con Ahmadinejad.
«El diálogo directo es un camino más corto para el éxito que la política de amenazas, sanciones y, sobre todo, de presiones», aseveró.
El líder ruso sostuvo que no hay pruebas que confirmen que Irán esté fabricando armas nucleares, razón por la que Rusia ha bloqueado en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU cualquier iniciativa para aprobar una resolución que incluya el uso de la fuerza contra Irán.
El presidente ruso insistió en que abandonará el Kremlin tras las elecciones presidenciales de marzo de 2008, al impedir la Constitución vigente más de dos mandatos consecutivos. Paralelamente, reiteró que encabezará la lista del partido oficialista Rusia Unida en los comicios legislativos del próximo 2 de diciembre. Esto le permitiría seguir manejando los hilos del poder como primer ministro, afirman analistas, aunque el mandatario prefirió hablar de la necesidad de asegurar que el gobierno y el Parlamento continúen los próximos años la actual línea política.
Dejá tu comentario