17 de mayo 2002 - 00:00

¿Qué hay detrás del fenómeno de "El hombre araña"?

¿Qué hay detrás del fenómeno de El hombre araña?
Estados Unidos era, antes del fin de semana del 3 de mayo, un país diversificado viendo distintos films. Los americanos estaban perdidos, cada uno metido en su demarcación demográfica, viviendo sus propias experiencias. Hasta que llegó nuestro amigo Spiderman (El hombre araña).

Sólo en ese fin de semana, cerca de 20 millones de estadounidenses vieron "Spiderman", reportando a Sony 115 millones de dólares en taquilla unos beneficios que superan con mucho los de cualquier otra película durante un fin de semana (no festivo como éste). Para el fin de semana siguiente, "Spiderman", cuyo costo ascendió a 120 millones de dólares, a los que hay que añadir 50 millones más en gastos de promoción, habrá recaudado 225 millones de dólares. Pero al batir la marca de los 100 millones de dólares para un estreno hollywoodense en fin de semana, "Spidey" ha alterado las reglas del juego sobre cómo hacer, promocionar y distribuir películas. También dio el puntapié inicial de lo que con seguridad será el verano estadounidense en el que más gente vaya al cine.

"Antes las películas y los álbumes musicales se ganaban a la audiencia poco a poco. Ahora el entretenimiento es desechable y está pensado para aglutinar todo tipo de público durante una semana y luego olvidarlo. Nos hemos convertido en la cultura de la primeras semanas. Sony hizo una simple campaña de promoción: unos carteles que mostraban al personaje rojo y azul enmascarado, y el día del estreno. Pero lo genial de todo esto fue acertar en lo que más importaba a la gente: el día del estreno. También lo fue el crear un producto que no necesitara una gran campaña publicitaria. Sabíamos que la gente ya había oído hablar de 'Spiderman'. No quisimos emplear frases impactantes y pegadizas", dice Avi Arad, presidente de Marvel Studios. Si la presencia de una estrella cinematográfica le ahorra al publicista 30 minutos de explicaciones, la presencia de un superhéroe probablemente le ahorre una hora entera. Y como se trata nada menos que de Spiderman, sobran otros 10 minutos. Ningún título, ni siquiera los de las películas de Rob Schneider ("The Animal" y "Deuce Bigalow: Male Gigolo") tiene un nombre tan claro.

Pero el principal motivo por el que esta película captó el interés de todo Estados Unidos es que gustó a los que la vieron, quienes su vez la recomendaron a sus amigos. El viernes por la noche, una encuesta realizada entre los espectadores que habían visto la película reveló que 95% se la recomendaría a un amigo; 70% incluso afirmó que pagaría por volver a verla. (Normalmente es necesario bombardear Bagdad para lograr semejante grado de aprobación pública). A la gente siempre le gustó Spiderman: a diferencia del superdotado extraterrestre Superman y del oscuro millonario Batman, El Hombre Araña es un superhéroe accidental, un adolescente torpe y estudioso que duda de sí mismo. Es, al fin y al cabo, un personaje de historieta que se parece mucho a un lector de historietas. Cuarenta años después del nacimiento del Hombre Araña, Marvel aún publica cuatro series de historietas mensuales protagonizadas por este personaje, con una tirada de 500.000 ejemplares. "Todos se identifican con él, dice Amy Pascal, presidenta de Columbia Pictures, de Sony. Afortunadamente para nosotros."

"Además, la expectativa creada en torno de esta película se fue propagando como el pegajoso fluido arácnido que lanza Peter Parker, gracias a la maraña de disputas legales creada entre las entidades tanto grandes (MGM, Sony y Viacom) como pequeñas (Cannon Group, productora de películas de serie B), que reclamaban derechos sobre El Hombre Araña. 'Spiderman' estuvo plagada de pésimos contratos, litigios y derechos de autor que obviamente eran incapaces de crear un film de esta magnitud. Gracias a Dios que fue así, porque si hubieran hecho 'El hombre araña' a mediados de los '80, hubiera salido un 'Mamarracho-Man', dice Arad.

Es verdad que Sony se salió con la suya de manera astuta al conseguir los valiosos derechos sobre "Spiderman", pero la película le está enseñando al resto de Hollywood algunas reglas sobre cómo crear un éxito de taquilla en estos días.

Regla 1: que tenga acción y también romanticismo.
Al igual que "Titanic", "Spiderman" combina perfectamente estas dos tendencias, lo que le permite atraer al cuadrante demográfico que interesa a Hollywood: hombre, mujer, de más de 25 y de menos de 25. (Las cifras del estreno del sábado fueron: hombres, 54%; mujeres, 46%; más de 25 años, 52% y edades inferiores, 48%.) El público infantil puede ser esencial para la recaudación de las películas durante el verano, pero son los adultos quienes pagan sin descuento y llenan las salas por la noche. "La guerra de las galaxias: Episodio II-El ataque de los clones" intentó hacer lo mismo, pero no ha logrado convencer a las mujeres; una encuesta de la semana pasada indicaba que los hombres estaban mucho más interesados en ese film que las mujeres.

Regla 2: sea primero en estrenar.
Desde que "Twister" recaudó 41 millones de dólares el fin de semana del 10 de mayo de 1996, el verano cinematográfico estadounidense comienza en mayo. "Spiderman" tal vez haya refirmado esa tendencia. "Se corre con ventaja para captar espacio en los cines, porque uno llega antes que los demás", dice Jeff Blake, director de comercialización y distribución de Sony. Al estrenarse antes que otras películas, "Spiderman" se proyectó en el debut del fin de semana en 7.500 pantallas de las 35.000 existentes.

Regla 3: conserve sus estrellas. Cuando se tiene un producto con el potencial de "Spiderman", es una tontería pagarle 20 millones de dólares a un actor; a Tobey Maguire le dieron 4 millones. Los estudios van a esforzarse cada vez más en encontrar guiones como el de "El señor de los anillos", "Harry Potter" y "El increíble Hulk", en los que la idea misma es protagonista. La ironía de todo esto es que según esta tendencia las películas imitan cada vez más a la televisión. Walter Parkes, co-director de la división de cine de DreamWorks dice: "El negocio de las grandes cadenas televisivas en realidad se mueve en torno de tres ejes: demografía de la audiencia, programación y series. Nuestro enfoque viene a ser similar".

Regla 4: no preocuparse demasiado por el guión.
Las historias complicadas pasan a segundo plano cuando hay maquillajes, efectos especiales, actores bien parecidos y un protagonista que puede disparar un líquido blanco y viscoso a 30 metros desde sus muñecas. Cuando el género es la estrella, el guión no tiene por qué serlo.

Regla 5: ponga a Kirsten Dunst bajo la lluvia.
No todas las películas pueden tener una escena en la que la camisa rosada de Dunst queda empapada bajo la lluvia justo antes de besar apasionadamente a un tipo con una máscara de spandex en la cabeza, pero muchos intentarán que este tipo de escena aparezca en sus películas de una manera u otra.

La última lección es que el pasatiempo nacional favorito es enterarse de las cifras de recaudación en taquilla de los estrenos durante el fin de semana. "A la gente común y corriente no le interesa saber el volumen de facturación de Windows 2000 al salir al mercado ni cuántos coches Toyota del nuevo modelo se han vendido. Pero el público sigue detenidamente el destino de las películas, la exportación cultural que más enorgullece e interesa a Estados Unidos, lo mismo que hacían con los índices del NASDAQ. Nos enorgullece decir que somos capaces de malgastar 115 millones de dólares en un fin de semana para ver una película basada en una historieta." "'Spiderman' fue nuestro 1° de Mayo. Y si en un fin de semana pagaron 115 millones para divertirse un rato, habrá más gente que querrá ir a la fiesta. Hoy en día, si uno no ve una película hasta dos semanas después del estreno,
no es un verdadero participante sino un mero observador, un sociólogo que quiere descubrir qué es lo que ha gustado tanto a los demás. Si quiere participar en una conversación de tipo cultural y vivimos en una sociedad en la que es casi más vergonzoso no conocer a Kirsten Dunst que ignorar el nombre de su senador, no se puede esperar que deje de haber colas para ver la película en cuestión." Tom Borys, el presidente de AC Nielsen EDI, predice que este año se gastarán 9.000 millones de dólares en películas, 10% más del récord del año pasado. Como siempre, el verano, con su horda de adolescentes, es la temporada de los éxitos de taquilla. Y este verano (boreal) seguramente sea el más importante de todos, en parte gracias a "Spiderman" y el episodio de "La guerra de las galaxias".

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