La muerte por error del brasileño Jean Charles Menezes el viernes al ser confundido como un terrorista desató la polémica en Gran Bretaña. Más allá de las disculpas formales del gobierno de Blair, el dato saliente ayer fue la ratificación por parte del canciller Straw de la instrucción de «tirar a matar» aunque se puedan producir errores. «Tenemos que asegurar que la policía pueda evitar una matanza terrorista», dijo. Un sondeo reveló la inquietante radicalización de los musulmanes residentes en el Reino Unido: 32% desea que la cultura occidental desaparezca, otro 24% simpatiza con el terrorismo y 6% justifica los últimos ataques. La oleada terrorista en el mundo continuó ayer con un nuevo atentado suicida en Irak. Hubo por lo menos 40 muertos. Paralelamente tras el ataque del sábado en Sharm el-Sheik, Egipto presencia con preocupación el éxodo masivo de turistas. Un segundo grupo islámico reivindicó los ataques que mataron al menos a 63 personas, según un comunicado difundido a través de Internet.
Maria Otoni de Menezes y
su marido, Matozinho
Otoni da Silva, muestran
acongojados fotos
de su hijo, Jean Charles
de Menezes, en su
casa de Gonzaga, Minas
Gerais. El joven,
de 27 años, fue
acribillado por error el
viernes por la policía
londinense.
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«Tenemos que asegurar que hay reglas claras en la práctica, pero también, trágicamente, tenemos que asegurar que la policía tiene discreción para afrontar lo que puede ser una matanza terrorista suicida. Ese es un dilema», recalcó.
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