Un auxiliar del hospital remueve los restos de un hombre, tras los bombardeos del régimen.
El régimen de Muamar Gadafi volvió a embestir con ferocidad sobre los bastiones rebeldes en el este y planea desarticular la rebelión sin negocia, a pura represión. Dos batallones oficiales avanzaron hacia Brega, mientras continúan los bombardeos de los aviones sobre la vecina Adyabiya, la última ciudad en poder de los insurgentes antes de Bengasi, principal bastión opositor.
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Mientras, los integrantes del G-8 mantiene la indecisión y son cautos en la toma de cualquier acción sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de la Liga Árabe y de los países de la región, y se limitaron a mostrar su apoyo a las reivindicaciones del pueblo libio.
"Los ministros pidieron a Gadafi el respeto de las legítimas reivindicaciones de la población, de la libertad de expresión y de una forma representativa de Gobierno, y le advirtieron de las dramáticas consecuencias de una negativa por su parte", según la declaración final.
En ese comunicado subrayaron la importancia de la participación regional en los esfuerzos por apoyar al pueblo libio, y mostraron su acuerdo en que el Consejo de Seguridad "incremente la presión para incitar la salida de Gadafi, incluyendo medidas económicas".
Por su parte, la aviación del régimen bombardeó posiciones rebeldes y algunas gasolineras en la carretera que une Adyabiya -a unos 160 kilómetros al oeste de Bengasi- con Brega, según el corresponsal de Al Yazera, que aseguró que los rebeldes respondieron con baterías antiaéreas.
Al menos un rebelde resultó muerto y otros cinco heridos a causa de los bombardeos, de acuerdo con la misma fuente, que afirmó además que cinco vehículos civiles fueron alcanzados en los bombardeos y que todos sus ocupantes murieron.
En tanto, el corresponsal de la cadena qatarí en Bengasi afirmó que batallones de las fuerzas leales a Gadafi intentaban avanzar sobre Brega, enclave petrolero que se encuentra aún, bajo control rebelde.
El ataque aéreo en Adyabiya y el avance sobre Brega representarían un intento de los leales a Gadafi de reducir la presión sobre otras de sus fuerzas, que se encuentran rodeadas por los rebeldes en la carretera que une ambas ciudades, según la fuente.
El control de Adyabiya es clave para la evolución del conflicto, ya que esta ciudad conecta directamente por carretera con Tobruk, cerca de la frontera con Egipto, lo que permitiría a las fuerzas de Gadafi cercar a los rebeldes y dejarles bloqueados en la zona alrededor de Bengasi sin posibilidad de suministro.
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