La incertidumbre se adueña de Reino Unido mientras Boris Johnson sigue en terapia intensiva

Mundo

El canciller Dominic Raab lo reemplaza a cargo del Ejecutivo pero no tiene sus mismas atribuciones. Reino Unido vive la semana más letal de coronavirus.

Reino Unido se adentraba este martes en un territorio incierto debido a la falta de precisiones jurídicas sobre el relevo al frente del Ejecutivo del primer ministro, Boris Johnson, quien permanece en terapia intensiva afectado por coronavirus, en momentos en que el país se prepara para la que será la semana más mortal de la pandemia.

Johnson, que la noche del lunes fue ingresado a terapia intensiva por el rápido deterioro de su salud, encargó al ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, que lo reemplace "donde sea necesario".

Raab, además de estar al frente de la diplomacia de Reino Unido, ostenta el cargo de primer ministro de Estado, lo que lo convierte en el funcionario de más alto rango luego de Boris Johnson. No obstante, legalmente esto no significa que tenga la potestad de ejercer sus mismas funciones ni que sea el sustituto automático.

El ministro encargado fue rival del hospitalizado premier de Reino Unido por el control del Partido Conservador y es una figura destacada dentro de los tories. Analistas temían que la ausencia de Johnson abriera una guerra fraticida por ocupar su puesto, pero la delicada situación del coronavirus en el país no dio lugar a ello.

"El hecho de que Boris Johnson siga consciente, según ha informado Downing Street, y de que urgencia de la crisis de la pandemia de coronavirus no dé margen en estos momentos para guerras de guerrillas entre los ministros, facilita la tarea a Raab", destacó el diario español El País.

Dominic Raab lideró el martes una reunión de emergencia del Gobierno británico sobre la epidemia del COVID-19, aunque los ministros se rehusaron a explicitar quién estaba en control de las armas nucleares de Reino Unido, un rol que normalmente recae en el primer ministro, informó la agencia Reuters.

La conmoción ocasionada por la lucha personal de Boris Johnson contra el coronavirus -se trata del mayor líder mundial enfermo- remeció al Gobierno justo cuando Reino Unido ingresa a lo que los científicos consideran como la fase más letal de la pandemia, que ya provocó la muerte de 5.373 personas en el país.

Aunque recibió oxígeno, funcionarios de su despacho dijeron que el lunes seguía consciente y tan solo había sido trasladado a terapia intensiva por si necesitaba la ayuda de un respirador artificial.

"No está precisando de un respirador", dijo el martes a la radio LBC el ministro del gabinete Michael Gove. "El primer ministro reibió cierta cantidad de oxígeno y por supuesto se le mantiene bajo una estrecha observación".

Boris Johnson "es un hombre muy fuerte y de gran apetito por la vida", agregó.

Su hospitalización elevó la incertidumbre sobre la crisis del coronavirus, luego de que su propagación causara pánico y un desplome de los mercados financieros, con una paralización casi total de la actividad económica.

Reino Unido permanece en un estado de virtual cuarentena, una situación que deberá revisarse a inicios de la semana próxima, y algunos ministros sugirieron que podría ser necesario intensificar las medidas de confinamiento porque algunas personas no están acatando las normas.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario