Costa Neto, el primer dirigente extra PT y diputado en renunciar a su banca por el caso, retiró dinero aportado por el PT a través de la cuenta de Marcos Valério -según confesó- sin contabilizarla ante la justicia electoral.
Según observadores, la coincidencia de todos los involucrados en la recepción de dinero negro en confesar delitos electorales se debe a que éstos sólo conllevan una pena máxima de 3 años de prisión y que, además de ser excarcelables, raramente dan lugar a condenas. La comprobación de una coima para que, por ejemplo, un legislador vote en determinado sentido, sería una acusación mucho más grave.
En un discurso pronunciado en la Cámara baja, Costa Neto dijo que tomó la decisión de dimitir para «probar la buena fe» de sus actos y «la inocencia de todos los diputados del Partido Liberal».
El ahora ex legislador había sido acusado por el autor de las denuncias, el diputado