20 de noviembre 2006 - 00:00

Republicanos y demócratas acentúan polémica por Irak

George W. Bush
George W. Bush
Washington (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - Los legisladores estadounidenses debatieron ayer públicamente cómo cambiar el curso de la guerra en Irak, con la bancada republicana pidiendo un aumento de tropas y los demócratas, que en enero asumirán el control del Congreso, urgiendo por un pronto retiro de las fuerzas norteamericanas.

En medio de la creciente violencia y sin una clara estrategia de salida, los líderes estadounidenses continuaron debatiendo el mejor curso de acción para eventualmente terminar con la participación de Estados Unidos en Irak.

El senador republicano John McCain, un constante crítico de cómo el gobierno de George W. Bush llevó a cabo la guerra, dijo que Estados Unidos está perdiendo y argumentó a favor del envío de más tropas, diciendo que mantener los niveles actuales de fuerzas es inmoral.

«¿Aún podemos ganar? Sí, yo creo que podemos», dijo a la cadena ABC.

McCain señaló que otro despliegue de fuerzas estadounidenses, que apoyen a las iraquíes, tomará el control de los bastiones insurgentes y «minimizará el impulso de los escuadrones de la muerte». «¿Tenemos suficientes tropas para hacer todo eso? No, no tenemos», agregó.

El senador Lindsey Grahama, en declaraciones a la cadena CBS, se mostró de acuerdo con McCain.

«Es obvio para mí que no tenemos suficientes tropas en Irak para proveer la seguridad necesaria para crear una democracia desde las cenizas de la dictadura», aseguró. «Creo que necesitamos una presencia abrumadora en Irak en el corto plazo.»

Pero el presidente entrante del Comité de Fuerzas Armadas del Senado, el demócrata Carl Levin, aprovechando el impulso de la victoria de su partido que tomó control del Congreso en las elecciones legislativas del pasado 7 de noviembre, renovó su pedido para que un retiro de tropas estadounidenses se inicie en los próximos meses.

  • Falsa suposición

    «Debemos decirles a los iraquíes que empezaremos en cuatro a seis meses una reducción gradual de nuestras tropas», dijo a la cadena CNN.


  • «Porque si no haces eso, ellos mantendrán la falsa suposición de que estamos allí en una especie de camino sin final. Y es esa suposición de su parte que los libera de la responsabilidad», dijo.

    Levin dijo que su plan «da a los iraquíes una oportunidad en los próximos cuatro a seis meses de lograr un asentamiento político».

    El senador Joe Biden, que asumirá la presidencia del Comité de Relaciones Exteriores, dijo en un artículo publicado por el diario «The Washington Post» que Irak necesita un sistema federal, «distribución equitativa de los ingresos petroleros», trabajos para proveer otra opción a los reclutas de las milicias y «apoyo de los vecinos de Irak para un asentamiento político».

    «Hacer todas esas cosas permitirá a la mayoría de nuestras tropas dejar Irak para fines de 2007, y se dejará una pequeña fuerza para contener las concentraciones terroristas», escribió.

    Biden dijo que Estados Unidos debe presionar a los líderes iraquíes para asumir compromisos políticos al « dejarles en claro que la presencia de nuestras tropas en su volumen actual no es un camino abierto».

    Por su Parte, McCain dijo que no apoyará un retiro de tropas a menos que la situación allá pierda toda esperanza.

    «Lo haré (apoyar un retiro de tropas) en un punto en el que crea que hemos agotado todas las opciones y que estamos condenados al fracaso», dijo.

    Reconoció que un crecimiento de las tropas en Irak pondría mucha presión sobre el Ejército estadounidense. «Absolutamente, sería terrible», dijo. «Le estaremos pidiendo a la gente regresar una y otra vez, tal vez incluso extender su estadía. Pero sólo hay una cosa peor, y eso es la derrota».

    Entretanto, la violencia sectaria y anticoalición continúa azotando al convulsionado país.

    Al menos 53 personas murieron ayer en ataques en varias zonas de Irak el domingo, incluyendo un atentado suicida con coche bomba que mató a cerca de dos docenas de personas que buscaban trabajo en el pueblo chiita de Hilla.

    Las fuerzas de seguridad, en tanto, continúan buscando a cuatro ciudadanos estadounidenses y a un austríaco secuestrados el jueves por terroristas disfrazados de policías cerca de la frontera con Kuwait, cuando escoltaban un convoy.

    Además. el viceministro de Salud, Anuar al-Safar, fue secuestrado en Bagdad.

    Te puede interesar