2 de febrero 2007 - 00:00

Republicanos y demócratas, juntos contra Bush

Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Senadores demócratas y republicanos acordaron impulsar en conjunto una moción que cuestiona la nueva estrategia del presidente George W. Bush en Irak y condena el despliegue de 21.500 militares adicionales, en un texto que prepararon ayer los especialistas de Defensa de ambas bancadas.

«Es realmente el momento de que el Senado se exprese claramente», dijo el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, el demócrata Joseph Biden, recordando que se trata de dar un mensaje simple a Bush: «¡No envíe más soldados estadounidenses en medio de una guerra civil!».

Un compromiso anunciado por el presidente de la Comisión de Fuerzas Armadas, el demócrata Carl Levin, y su respetado predecesor republicano, John Warner, parecía abrir la vía a la adopción la semana próxima de un proyecto de resolución, no vinculante pero de fuerte importancia política, que rechaza el despliegue de 21.500 soldados suplementarios en Irak. Esto se debate cuando la prensa filtró informes oficiales que indican que el nuevo despliegue podría ampliarse a entre 35.000 y 48.000 hombres.

  • A medio camino

  • Ese texto está a mitad de camino entre otro documento adoptado la semana pasada por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y un proyecto más moderado presentado por Warner con apoyo de otros republicanos influyentes.

    El texto acordado por legisladores de ambos partidos rechaza el despliegue de refuerzos militares anunciado el 10 de enero, pide que sea menor a los 21.500 hombres, e incluye un elemento de consenso entre los republicanos y la mayor parte de los demócratas: el rechazo a cortar el financiamiento de la guerra, una solución exigida por las bases opositoras y sus sectores más izquierdistas.

    Dentro de esa tendencia, el senador Russel Feingold anunció que votará contra el texto del acuerdo. «Es tiempo que el Congreso ponga fin a nuestro compromiso en esta guerra», dijo, dos días después de haber presentado un proyecto de ley destinado a forzar un retiro estadounidense de Irak con el cese del financiamiento militar.

    La jefatura demócrata no ha querido hasta el presente «escatimar» su apoyo a los militares estadounidenses que arriesgan su vida en Irak, pero algunos no excluyen encontrar un medio vinculante que obligue a la Casa Blanca a cambiar de política. «Si el presidente no escucha a la mayoría del Congreso y a la mayoría de los estadounidenses, nosotros buscaremos otros medios de hacer cambiar la política» en Irak, previno Biden ayer.

    Mientras tanto, en Irak murieron ayer al menos 82 personas, entre ellas 57 en un doble atentado suicida en un mercado de la ciudad de Hilla, al sur de Bagdad, dijeron fuentes de seguridad, en una nueva jornada de violencia que sacudió al país.

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