Londres (EFE) - El primado de la Iglesia Anglicana se sumó ayer al renovado debate en torno al aborto, iniciado por el Partido Conservador, apoyado inmediatamente por la Iglesia Católica y que podría convertirse en un importante caballo de batalla electoral en el Reino Unido.
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El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, en un artículo publicado en el dominical del «Times», instó ayer a los políticos a revisar la ley actual, que, según opina, ha causado un «mar de fondo de descontento» además de «infelicidad y confusión».
Rowan afirma que los progresos científicos y el número creciente de abortos en el país hacen esencial un debate sobre el tema y expresa su esperanza de que éste se produzca durante la próxima campaña electoral.
Según el arzobispo de Canterbury, los progresos tecnológicos permiten tener una idea mucho más precisa del estado de conciencia y de la sensitividad al dolor de los fetos y han contribuido, además, a salvar a muchos bebés nacidos prematuramente.
Todo ello ha llevado a reconocer con mayor claridad, según el jerarca anglicano, que «el feto es un candidato natural a cierto tipo de derechos».
El sábado, el «Daily Telegraph» informó de la publicación de un libro del profesor de obstetricia Stuart Campbell que muestra imágenes obtenidas de fetos de catorce semanas que parecen agitar las piernas como los recién nacidos.
Mientras el líder conservador, Michael Howard, aboga por recortar el plazo a veinte semanas, el primer ministro laborista, Tony Blair, ha dejado claro de que no cambiará la ley actual para no «criminalizar a las mujeres» y porque es algo que debe decidir cada cual según su conciencia.
Blair se ha opuesto, además, a que la cuestión se convierta en tema electoral como quieren tanto los conservadores como la Iglesia Católica.
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