Revés para Lula en puja con el "Times"
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Según la prensa local, algunos miembros del gobierno estuvieron en contra de que Lula tomara la decisión de expulsar al periodista, como el ministro de Hacienda, Antonio Palocci. La entrevista de Gushiken había sido agendada antes del conflicto con el corresponsal de «The New York Times».
La medida del gobierno contra Rohter mereció ayer una amplia cobertura por parte de los diarios brasileños, en un tono crítico. «
Incompetencia», opinó «Jornal do Brasil»; «Monumental estupidez», sentenció «O Estado de Sao Paulo»; «Mal servicio» al país, indicó «O Globo»; «Un error», según «Folha de Sao Paulo»; «Una respuesta autoritariaa una pieza de mal periodismo», en opinión de « Valor Económico».
«Jornal do Brasil» afirmó que con «la desastrosa decisión de expulsar al periodista, la víctima de la víspera (Lula) logró transformar una bobada en crisis de alcance internacional. E invertir penosamente la situación: el agresor se convirtió en víctima».
Para «O Estado», la medida obedeció a la ideología profunda del Partido de los Trabajadores: su « incomodidad con los principios de la 'democracia burguesa'», combinada con su « antiamericanismo».
Antes de que el gobierno tomara la decisión de expulsar a Rohter, la prensa local había criticado el artículo debido a que, en la opinión de los medios brasileños, tenía fuentes poco creíbles para hacer afirmaciones tan osadas sobre el Presidente. En ese artículo, el corresponsal no sólo afirmó que Lula bebe en exceso, sino que ese presunto hábito estaba preocupando a los brasileños y podría estar influyendo en el desempeño presidencial.



