Revés para Merkel en las elecciones regionales alemanas
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Angela Merkel.
El Partido Socialdemócrata (SPD) no pudo beneficiarse de la debacle de su rival democristiano y obtuvo también alrededor del 34,5 por ciento, un resultado ligeramente menor que en 2005.
Los grandes ganadores de la jornada electoral fueron Los Verdes, que duplicaron su porcentaje a 12,1 por ciento y consiguieron el mejor resultado de su historia en este estado federado.
Sin embargo, ni el SPD ni la CDU pueden conseguir mayoría de gobierno junto con los Verdes, por lo que se abre un abanico de opciones de gobierno como el de una gran coalición de democristianos y socialdemócratas o un gobierno de centro-izquierda integrado por SPD, Verdes y La Izquierda.
El partido izquierdista, formado por poscomunistas y socialdemócratas desencantados, logró entrar por primera vez al Parlamento de Düsseldorf, con 5,6 por ciento de los votos, y desembarcó en el decimotercer hemiciclo regional de Alemania.
Más de 13 millones de habitantes, un 22 por ciento del electorado alemán, fueron llamados a las urnas para elegir un nuevo parlamento regional. La participación bajó en cuatro puntos respecto a 2005 a 59 por ciento.
Tradicionalmente, en este estado se refleja a menor escala la tendencia política a nivel nacional y tiene una marcada influencia para Berlín. En los comicios de 2005, la CDU de Merkel consiguió arrebatar a los socialdemócratas el estado tras 39 años.
El revés histórico para los socialdemócratas llevó al entonces canciller Gerhard Schröder a convocar elecciones adelantadas que catapultaron a Merkel a la jefatura del gobierno nacional.
Pese a que la campaña electoral estuvo dominada por temas regionales como la política educativa y los problemas financieros de los municipios, los temores por la estabilidad del euro y el rescate financiero de Grecia, impopular en Alemania, dejaron su fuerte impronta en el comportamiento de los electores.
Al perder Renania del Norte-Westfalia, Merkel y su gobierno se quedaron sin mayoría en la Cámara Alta (Bundesrat), que en el sistema federativo alemán representa los intereses de los estados regionales y es una cámara decisiva para la aprobación de muchas leyes.
Así, peligran importantes proyectos de la centroderecha como la rebaja de impuestos que propician los liberales y una reforma radical del sistema sanitario.




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