En Punta del Este, la casa de un empresario argentino que estaba veraneando allí fue asaltada por delincuentes que se llevaron joyas que estarían valuadas en 250 mil dólares. El hecho se produjo el sábado pasado en la mansión Lo de Gloria, que está ubicada en la exclusiva línea de costa entre el Club de la Playa y el hotel Las Dunas de Manantiales, perteneciente a este abogado y ex banquero.
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El dueño de la vivienda, ubicada en Club del Lago-un country cerrado-es Eduardo Fiorito, quien forma parte de la familia que fuera dueña del Banco de Quilmes. Al momento del robo, Fiorito se encontraba en una fiesta que se desarrollaba frente a su casa en el Club de la Playa.
A propósito, desde que el actual gobierno asumió en 2003, Fiorito presentó un pedido para que se le autorice fundar el Nuevo Banco de Quilmes, sin embargo, todavía no ha logrado obtener la autorización pertinente para finalizar el trámite.
De acuerdo con lo informado por la Prefectura Naval Uruguaya y de la policía de La Barra, los delincuentes llegaron al lugar en un automóvil e ingresaron por la parte trasera de la finca, a la que entraron por una ventana después de romper un mosquitero, y se dirigieron directamente hacia una de las habitaciones, ubicada en la planta alta de la vivienda de dos pisos.
En el momento del asalto, dentro de la casa estaba uno de los hijos del dueño, quien relató que no escuchó ni vio nada que le hiciera sospechar que estaban robando en la vivienda.
Una vez en la habitación, los delincuentes se dirigieron directamente a un «cofrefort» amurado en la pared y, para abrirlo, tuvieron que arrancar a golpes los tornillos que lo sujetaban. Una vez hecho eso, se apoderaron de relojes y alhajas valiosas entre las que se encontraban tres relojes Cartier, un Rolex, un collar con brillantes Cartier, otro collar de perlas largo, otro de oro blanco y otro de oro adornado con perlas, además de anillos y broches.
Como si eso fuera poco, los sujetos se llevaron otros efectos de valor, como dos computadoras personales laptop marca Sony Vaio, según denunciaron las víctimas, quienes valuaron el material robado en unos 250 mil dólares.
Todavía las autoridades uruguayas no pudieron dar con los culpables, no obstante varias personas fueron indagadas por la titular del Juzgado de Cuarto Turno de Maldonado, Graciela Eustaquio, y del Juzgado de Paz de la localidad de San Carlos.
Sospechoso
Las fuentes consultadas aclararon que una de las primeras personas sospechosas de haber tenido alguna participación en el robo fue una mujer que trabajaba en la zona, dueña de un Chevrolet negro que fue visto estacionado en una calle lateral de la mansión. Los peritos creen que esta mujer les habría prestado el vehículo a los asaltantes para realizar el robo.
Si bien los investigadores no descartan que los autores sean delincuentes que se dedican al robo de viviendas, donde se apoderan de cualquier objeto de valor o dinero que encuentran en los domicilios, la principal hipótesis que se maneja es sobre el conocimiento de la existencia de las joyas en el lugar.
En este caso en particular, se estima que los ladrones conocían la identidad de sus víctimas, que días antes la dueña había llevado las joyas desde Buenos Aires, pero, además, reunieron información previa a la realización del golpe.
Otra de las hipótesis que estudian las autoridades es la posibilidad de que exista un entregador que conociera todos los movimientos de la familia.
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