El presidente ruso, Vladimir Putin, suspendió hoy la participación de Rusia en el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), que limita el despliegue de armamentos, a raíz de la decisión estadounidense de instalar un escudo antimisiles en Polonia.
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Según comunicó el Kremlin, a través de un decreto, la decisión se tomó debido a "circunstancias extraordinarias que afectan a la seguridad de la Federación rusa, y que obliga a adoptar medidas inmediatas", informó la agencia española Europa Press.
De esta forma, Moscú cumplió con la amenaza formulado hace un mes, cuando Putin aseguró que iba a llevar adelante tal medida en consecuencia a la obstinación estadounidense -y la aprobación europea- de instalar un escudo antimisiles en Polonia y una base misilística en República Checa.
Sin embargo, según el vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, el decreto presidencial se debió a que tanto Estados Unidos cómo la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no reivindicaron este pacto firmado en 1990, luego de la caída de la Unión Soviética.
El Tratado FACE, que se firmó en París en noviembre de 1990 y entró en vigor en 1992, contempla reducciones significantes de los arsenales militares de las fuerzas convencionales de la OTAN y de los países del antiguo Pacto de Varsovia.
Desde que el Tratado entró en vigor, más de 60.000 carros de combate, vehículos blindados, piezas artillería, aviones caza y bombarderos, y helicópteros de ataque han sido retirados de uso.
Este tratado obligaba, entre otras cosas, a Moscú a retirar sus tropas de las antiguas repúblicas soviéticas de Moldavia y Georgia, y debía ser refrendado -según fuentes rusas- en 1999.
El FACE también ponía límites al despliegue de las fuerzas armadas y armamento convencional en Europa, y preveía medidas de confianza como el anuncio previo de las grandes maniobras o las inspecciones recíprocas de armamento.
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