5 de febrero 2014 - 20:39

Rusia y Occidente acorralan a una Ucrania devastada por la crisis

La crisis política, social y económica en Ucrania ya lleva varios meses.
La crisis política, social y económica en Ucrania ya lleva varios meses.
Rusia y Occidente de debaten el nivel de influencia que aplicarán en la salida de la intensa crisis política, económica y social que atraviesa Ucrania hace ya varios meses.

Por un lado, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, ofreció ayuda al país para lograr una reforma constitucional y esclarecer las muertes por disparos de opositores al gobierno en Kiev, según dijo tras un encuentro con el presidente Viktor Yanukovich en la capital ucraniana. La Unión Europea (UE) exigió una investigación transparente e independiente al respecto, señaló.

Por el otro lado, Rusia prometió a su "Estado hermano" nuevas ayudas para sacarlo de la crisis en que se halla inmersa, según aclaro Dmitri Peskov, el portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin, a la radio Kommersant FM.

Es imprescindible "escuchar con atención las posibles peticiones de nuestro socio ucraniana de una u otra ayuda", señaló. "Rusia hace lo que debe hacer. Pero ello no significa en ningún caso una injerencia en cuestiones internas de Ucrania", aseguró Peskov. "Queremos una Ucrania unida y en desarrollo".

En las protestas contra el gobierno ucraniano, que se tornaron violentas hace unas semanas, murieron al menos cuatro personas y cientos resultaron heridas.

Pese a que la violencia se redujo en los últimos días, la UE está preocupada por la situación, dijo Ashton, citada por medios locales, al tiempo que destacó la necesidad de ayuda financiera para la ex república soviética, casi en bancarrota. A la UE le interesa que Ucrania tenga estabilidad económica e implemente reformas, dijo Ashton.

Sin embargo puso como condición a esa ayuda que Ucrania forme un gobierno de transición que incluya a miembros de la oposición liderada por el ex campeón mundial de boxeo Vitali Klitschko. "No hemos hablado mucho de la estructura de un nuevo gobierno", señaló.

La dirigencia alrededor de Yanukovich criticó lo que consideró presiones políticas y dijo que Occidente cierra los ojos ante elementos radicales de derechas y antisemitas entre los opositores.

"En tanto se nos pida, la UE está dispuesta a ayudar a Ucrania de todas las formas posibles para salir de esta crisis política", dijo el portavoz de Ashton, Michael Mann. Diplomáticos de la UE subrayaron que los trabajos en un programa de ayudas económico, que la UE intenta poner en pie, siguen adelante como antes.

Las conversaciones entre Ashton y Yanukovich incluyeron la posibilidad de una reforma constitucional, de acuerdo con la oficina presidencial. Ese proceso "daría algo de seguridad a las personas de que la estabilidad está retornando", apuntó Ashton.

Por su parte, Klitschko afirmó tras un encuentro con Ashton: "Alguien debería seguir de cerca las negociaciones y mantener todos los compromisos y promesas".

Klitschko acusó asimismo a la dirigencia que rodea a Yanukovich de ser deshonesta. "La gente pide un nuevo inicio del sistema de gobierno, ya que nadie quiere depender de la opinión de una sola persona... de la del presidente", afirmó en el Parlamento. Además, pidió volver a la Constitución de 2004, que daba más poderes a la cámara alta. La oposición insiste en que se convoque a nuevas elecciones.

En medio de la crisis, se supo que Yanukovich viajará a los Juegos de invierno en la localidad rusa de Sochi y allí se reunirá con su homólogo ruso, Vladimir Putin, informó el portavoz de este último. La decisión fue calificada de irresponsable por Klitschko.

"Seguro habrá un contacto entre ellos", afirmó el portavoz Dmitri Peskov a la agencia Interfax. Pese a ello, el funcionario destacó que será un encuentro "como el que tendrá con muchos otros líderes que viajan para la inauguración de los Juegos Olímpicos" este viernes.

Es imprescindible "escuchar bien los posibles pedidos de nuestros socios ucranianos sobre tal o cual ayuda", dijo Peskov a la radio Kommersant FM. "Rusia hace lo que debe hacer. Eso no significa de ninguna manera una intromisión en los asuntos internos de Ucrania", subrayó.

Putin y Yanukovich se vieron por última vez a mediados de diciembre en Moscú y en ese encuentro Rusia anunció una ayuda financiera de 15.000 millones de dólares (11.100 millones de euros) para Ucrania, que estaba a borde de la quiebra. A cambio de esta ayuda consiguió evitar que Kiev firmara un acuerdo de cooperación con la UE.

Sin embargo, hace poco el pago de esos fondos quedó congelado debido a la incierta futura política económica de Kiev.

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