Saddam lanza duro contraataque y frena el avance de la coalición
Una numerosa columna de vehículos y posiblemente de tanques de la Guardia Republicana, el cuerpo de elite del ejército iraquí -estimada en un millar por fuentes periodísticas- salió ayer de Bagdad para enfrentar a las tropas de EE.UU. en An Najaf y Kerbala. La coalición, en tanto, atacaba a esa columna, reforzaba sus posiciones y preparaba un amplio respaldo aéreo (fotos). El contraataque iraquí busca demorar y complicar el asalto a Bagdad. La Guardia Republicana también se movilizó en el Sur desde Bassora para enfrentar a los británicos en el puerto de Umm Qasr, y fue bombardeada. Ante la creciente resistencia, George Bush decidió sumar 30.000 soldados a la campaña. Lanzan más paracaidistas norteamericanos en el Norte. Un misil impactó en un mercado de Bagdad, dejando al menos 15 muertos. Anoche, la capital iraquí sufría un nuevo y potente ataque aéreo. El premier británico, Tony Blair, llegó a EE.UU. para discutir con Bush el curso del conflicto.
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Un soldado británico del 1er Regimiento Real de Fusiles se cubre en las afueras de Bassora / Un avión F16 estadounidense despega desde una base en Kuwait.
Fuentes militares estadounidenses e iraquíes coincidieron en que desde Bagdad una columna de vehículos blindados, probablemente incluía tanques, se dirigían hacia el sur: algunos tomaron una ruta que conduce hacia Najaf, 180 kilómetros al sur de Bagdad, y otros para Nassiriyah, 350 kilómetros en la misma dirección. El gobierno estadounidense por la noche moderó un poco la percepción de la magnitud de la columna.
«Algo grande y de metal se está moviendo», informó a sus mandos el radiooperador de la Tercera División de Infantería estadounidense en An Najaf. Entonces, a esta unidad se le sumaron la Séptima División de Caballería Acorazada y una unidad de marines que, según Washington, están a 80 kilómetros de Bagdad y «no retrocedieron».
La Guardia Republicana es la mayor carta que tiene Hussein para repeler el ataque a Bagdad, por eso a los analistas militares de la alianza angloestadounidense sorprendió que en lugar de defender se lancen a una contraofensiva.
Así ocurrió en Nassiriyah: según fuentes de la coalición, tropas de marines que iban en apoyo de la ciudad en una caravana desde la frontera con Kuwait fueron atacadas durante 30 minutos, aunque no se informó de víctimas de los invasores.
Fuerzas terrestres avanzaban en apoyo de los estadounidenses, pero sin helicópteros Apache, considerados blancos fáciles para el fuego cruzado de los civiles armados y fuerzas iraquíes. «Se acerca el día del juicio», pronosticó George W. Bush, al arengar a sus tropas en el comando central de las fuerzas armadas de su país, en Tampa, Florida. «Será un momento crítico», afirmó por su parte Tony Blair.




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