La comida es para casi un italiano de cada dos (45%) un modo de relacionarse con sus seres queridos, mientras que para más de un italiano de cada cinco (40%) es una forma de tener salud. Así lo reveló un estudio de EngageMinds HUB, el Centro de investigación de la Universidad Católica de Cremona, Italia, dirigido por Guendalina Graffigna.
Salud: por qué la comida es la mejor forma de relacionarse para los italianos
Un estudio evalúa el impacto psicológico de vivir en entornos abundantes en alimentos. Sirve como medio de expresión e identidad. Conocé más.
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Food Involvement refleja el vínculo entre el consumidor y el alimento, y sirve como medio de expresión, identidad y reconocimiento social. Es decir, es un constructo que se utiliza para explicar la mutua interacción en el punto de compra.
Sin embargo, ninguna de las escalas existentes es capaz de evaluar la compleja naturaleza psicológica de Food Involvement. Para llenar este vacío, los investigadores crearon y validaron un índice (Psychological Food Involvement Scale, o PFIS) pera medir nuestra relación profunda con la comida. Muestra que es esta relación la que influye, para bien y mal, en nuestras elecciones alimentarias. El estudio fue publicado en la revista Food Quality and Preference.
Además, evalúa el impacto psicológico de vivir en entornos abundantes en alimentos. Mide el apetito, en lugar del consumo de alimentos sabrosos, en tres niveles de proximidad de los alimentos (alimentos disponibles, alimentos presentes y alimentos probados).
Cabe destacar que los datos se recopilaron mediante un cuestionario de autoinforme en línea, en el que participaron 476 italianos de 20 a 72 años. El análisis factorial indicó que la PFIS constaba de 19 ítems agrupados en cuatro dimensiones estables: Equilibrio Emocional; Autorrealización; Afirmación Social; Vinculación social.
Las personas más involucradas psicológicamente en la comida estaban más interesadas en una alimentación saludable y más propensas a variar su dieta. Cabe destacar que el PFIS discriminó entre patrones dietéticos.
A su vez, las puntuaciones más altas de PFIS se asociaron con el consumo frecuente de carne/pescado y cereales integrales/legumbres. La ingesta frecuente de carne/pescado y snacks se asoció con Vinculación Social y carne/pescado con Equilibrio Emocional.
El índice también explicó el consumo de bebidas vegetales y leche sin lactosa indicando el valor simbólico que se les atribuye relacionado con la autoexpresión, la aceptación por los demás y las emociones.
"El papel de la comida en la vida de las personas cambió de forma radical en los últimos años. En concreto, la comida no es considerada solo una fuente de sustentación, sino que es cada vez más algo simbólico y ligado a valores subjetivos. Este es un instrumento objetivo para explorar cualitativamente los significados personales que los consumidores atribuyen a la comida", concluyeron Graffigna y Greta Castellini, quien dirigió el estudio.







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