12 de mayo 2004 - 00:00

Salvajismo inédito: Al-Qaeda decapitó a rehén norteamericano por Internet

Al-Qaeda provocó ayer un nuevo hecho macabro, destinado a generar más dudas entre los estadounidenses acerca de la conveniencia de seguir ocupando Irak. Según muestra un video divulgado en Internet y que de inmediato recorrió el mundo, cincohombres de la organización decapitan salvajemente a un civil norteamericano de 26 años, Nicholas Berg, según dijeron, en represalia por las torturas aplicadas por soldados de la coalición a prisioneros iraquíes.

Dos tomas del conmocionante video difundido ayer por Al-Qaeda. A la izquierda, el joven Nicholas Berg es tomado del cabello por su verdugo. A la derecha, el momento en que su ejecutor lo arroja al suelo y comienza a degollarlo.
Dos tomas del conmocionante video difundido ayer por Al-Qaeda. A la izquierda, el joven Nicholas Berg es tomado del cabello por su verdugo. A la derecha, el momento en que su ejecutor lo arroja al suelo y comienza a degollarlo.
Washington (AFP, EFE, Reuters, ANSA, DPA) - En uno de los episodios más macabros conocidos desde el inicio del conflicto en Irak, un grupo extremista vinculado a Al-Qaeda decapitó a un civil norteamericano, filmó el espeluznante hecho y lo difundió a través de Internet.

El Departamento de Estado identificó al hombre asesinado como Nicholas Berg, de 26 años. «No trabajaba ni con la coalición ni con ninguna empresa independiente bajo contrato», indicó el Departamento de Estado, que no precisó si el cuerpo encontrado por una patrulla estadounidense había sido decapitado o no.

Según se informó, Berg, especializado en la instalación de antenas de comunicación, trabajó en Irak entre diciembre y febrero, y regresó al país árabe a principios de marzo en busca de empleo. El joven estaba desaparecido desde el 9 de abril.

El video muestra a cinco hombres enmascarados parados junto a Berg, quien aparece sentado en el suelo. Mientras, uno de los captores lee un comunicado denunciando los abusos y torturas cometidos por efectivos de la coalición contra prisioneros iraquíes en la prisión de Abu Ghraib.

«Me llamo Nick Berg, mi padre se llama Michael y mi madre Susan. Tengo dos hermanos y vivía en Filadelfia», asegura el joven. Tras esas palabras, se ve cómo los hombres lo amarran y uno de ellos lo decapita trabajosamente con un cuchillo, entre gritos que proclaman en árabe «Alá es el más grande».

En un comunicado leído hoy en su residencia de West Chester, a unos 25 kilómetros de Filadelfia (Pensilvania), la familia de Berg describió por boca de un portavoz, Bruce Hauser, al joven, de 26 años, como «un muchacho estupendo». «La familia está destrozada por la pérdida y quiere extender sus condolencias a otras familias que también han sufrido», declaró Hauser, quien agregó que los Berg han pedido a las fuerzas armadas que les entreguen pronto el cuerpo de su hijo «para poder hacer lo necesario y superar lo que ha pasado».

• Comentarios

El episodio -que apareció en un sitio islámico relacionado con Al-Qaeda bajo el título de «Abu Mussab al-Zarqawi matando a un estadounidense»- fue comentado, pero no mostrado por las cadenas de TV estadounidenses.

Zarqawi (cuyo verdadero nombre es Ahmed Fadil Al Jalayleh) es el hombre de Al-Qaeda en Irak, pero no está claro si fue él quien degolló a Berg.

Conmocionada por el hecho, la Casa Blanca prometió llevar ante la Justicia a los autores del asesinato. En una declaración a la prensa,
Scott McClellan, portavoz del presidente George W. Bush, dijo que el video muestra «la auténtica naturaleza de los enemigos de la libertad».

«No tienen consideración algunapor las vidas de hombres, mujeres o niños inocentes. Perseguiremos a quienes sean responsables y los llevaremos ante la Justicia», agregó el portavoz.

El mayor general
Ronald Burgess, director de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto estadounidense, dijo al comité de fuerzas armadas del Senado, que investiga las torturas infligidas a prisioneros iraquíes, que los militares prestan mayor «atención» a posibles consecuencias del escándalo en Irak y Afganistán.

• Más amenazas

«Hemos seguido los informes de inteligencia y ha habido un incremento en algunas de las amenazas reportadas. También seguimos la prensa extranjera», indicó.

Burgess admitió, sin embargo, que no se ha detectado un nexo firme entre el decapitamiento y el escándalo por los abusos en las prisiones.

Por su parte, el senador republicano
Wayne Allard argumentó que el alto perfil de las audiencias que realiza el Congreso sobre el tema podría alentar represalias. «Es desafortunado que ello suceda. Cuando se hacen públicas las cosas así, esto es lo que sucede. Se incrementa el antagonismo en el otro lado. Debemos pensar en estas cosas», dijo el congresista, que propuso continuar las audiencias a puerta cerrada.

Esta polémica se da en momentos en que surgen voces, como la del senador republicano
John McCain, para que se hagan públicas nuevas fotografías y videos de los abusos en Abu Ghraib, que muestran actos de violación y sodomía, algo que es rechazado por la Casa Blanca.

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