La Paz (AFP, Reuters) - El liberal Gonzalo Sánchez de Lozada asumió ayer la presidencia de Bolivia con un llamado a articular una «tregua y un pacto social» para combatir la honda crisis económica y la pobreza que aqueja a más de 60% de los bolivianos.
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En su discurso inaugural ante el Congreso, prometió derrotar la corrupción, que «engendra la marginalidad» y urgió, a sus adherentes y opositores, a restablecer el crecimiento económico, a proteger a los desvalidos y a devolver al pueblo la confianza que ha perdido. «¿Por qué no nos unimos y derrotamos a la crisis?», reclamó Sánchez de Lozada y propuso «una tregua y un pacto social para sacar a Bolivia de la crisis que puede convertirse en colapso».
La ceremonia de asunción fue presenciada por los presidentes Hugo Chávez y Alejandro Toledo, de Venezuela y Perú respectivamente, además del príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.
Sánchez de Lozada, de 72 años y quien ya gobernó Bolivia entre 1993 y 1998, insistió en pedir la unidad de los bolivianos y convocó a generar «empleos, empleos y empleos» y a derrotar la corrupción. «Ante todo hare-mos andar este proyecto» y «creo que, aunque es difícil, siempre es mejor construir que destruir», sustentó.
El mensaje conciliador de Sánchez de Lozada inclusive de la oposición, alertó sobre la gravedad de la crisis que ya afectó a las naciones del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Luego de la transmisión de mando, Sánchez de Lozada se encaminó al Palacio Quemado de La Paz, donde tiene previsto anunciar la composición del futuro gobierno de conservadores y socialdemócratas que regirá la nación por los próximos cinco años.
El equipo ministerial desempeñará «un gobierno de mucha intervención en la economía, dejándola funcionar y dejando que haya iniciativa y creatividad en los agentes económicos, pero colaborando y presionando para que haya un verdadero manejo», según el nuevo mandatario.
Bolivia se encuentra «en crisis, en emergencia», dijo al referirse a la situación de una economía que padece un déficit fiscal de 6,5%, un desempleo de 8,5% y perspectivas de crecimiento apenas por encima de 1,5%, según un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL). En el paisaje regional, el país andino está bien posicionado. Según la CEPAL, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Dominicana, Ecuador, México y Perú experimentarán crecimiento económico este año, mientras que la Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela enfrentarán cuadros recesivos.
Sánchez de Lozada tendrá además que lidiar con una fuerte oposición del diputado socialista Evo Morales, que encabeza una poderosa bancada de 35 miembros, la mayoría de ellos dirigentes agrarios.
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