Sánchez también se juega su futuro en los comicios de Madrid

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Madrid - Blanco de los ataques de la derecha, el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, se insertó en la primera línea de la campaña de las regionales del 4 de mayo en Madrid, unas elecciones con fuertes implicaciones nacionales.

Convocados en marzo por la presidenta conservadora de la región, Isabel Díaz Ayuso, del Partido Popular (PP, derecha), tras romper su alianza con los liberales de centro de Ciudadanos, estos comicios concitan toda la atención en España desde hace semanas.

Muestra de su importancia, el líder de la izquierda de Podemos, Pablo Iglesias, connotada figura política, decidió sorpresivamente abandonar el gobierno de Sánchez, donde ocupaba una de las vicepresidencias, para competir en Madrid.

“Se está jugando mucho más que una comunidad (región)”, señaló Cristina Monge, politóloga de la Universidad de Zaragoza. “El ambiente es de campaña electoral de comicios generales”, explicó la analista.

El domingo pasado, como ha hecho en semanas anteriores, Pedro Sánchez se presentó en un mitin de campaña para arropar al poco carismático candidato de su Partido Socialista, Ángel Gabilondo, en un municipio al sur de Madrid.

Con el objetivo de movilizar a la izquierda, que según los sondeos difícilmente sacará al PP del poder de la región más rica del país que mantiene desde hace 25 años, Sánchez alertó de la “amenaza” de la ultraderecha de Vox, en la que Ayuso tendría que apoyarse si no logra mayoría absoluta.

“No se trata de Madrid, se trata de nuestra democracia”, subrayó Sánchez, denunciando la “línea” que cruzó Vox al poner en duda la veracidad de cartas con amenazas de muerte y balas recibidas por Pablo Iglesias y el ministro del Interior, el socialista Fernando Grande-Marlaska. Ayuso también recibió otro sobre con balas.

Pero la implicación de Sánchez en las elecciones puede ser un “arma de doble filo”, a juicio de Pablo Simón, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, ya que “no necesariamente moviliza a la izquierda pero seguro activa a (los electores de) derecha”.

Personalmente implicado en la campaña, Pedro Sánchez tendrá que asumir las eventuales consecuencias. Si el PP obtiene una clara victoria en Madrid, la oposición “lo va a utilizar para señalarlo como responsable” y “tratar de desgastarlo” en el tablero político nacional, consideró Pablo Simón.

Díaz Ayuso, que gobierna Madrid gracias al apoyo de la ultraderecha, no descarta volver a contar con su respaldo.

Una división en el PP “favorecerá a Sánchez si se produce”, ya que lo hará ver como un “moderado”, agregó Barroso.

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