La consulta revocatoria de California seguía muy reñida el martes horas antes de la apertura de las urnas para unas elecciones en las que el republicano levantador de pesas convertido en actor de Hollywood, Arnold Schwarzenegger, busca desbancar al tecnócrata Gray Davis.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las urnas abren a las 07.00 hora local (1400 GMT) y los californianos tendrán que decidir si destituyen a Davis, famoso por su falta de carisma y por su dedicación a recaudar fondos, y eligen a uno de los 135 candidatos a sustituirlo, entre los que destaca el actor.
Lo que comenzó como una protesta republicana sobre la gestión del demócrata Davis ante la rota economía del estado, terminó como un referendo en el que Schwarzenegger, acusado por varias mujeres de acoso sexual, podría ser el nuevo gobernador del estado.
La oficina de la campaña de Davis dijo que su nuevo sondeo ante 1.200 posibles votantes mostraba que los porcentajes de los que pensaban votar "sí" y "no" en la revocación se situaban en un 50 y un 48 por ciento, respectivamente.
Ese sondeo no coincidía con la última encuesta independiente realizada en todo el estado y publicada el domingo por los periódicos Knight Ridder y una filial de NBC, que apuntaba a un mayor margen de diferencia entre defensores y detractores de la revocación de Davis, de 54 y 41 por ciento respectivamente.
Sin embargo, ambos sondeos incluían muestreos de antes y después de que salieran a la luz las acusaciones de que Schwarzenegger molestó a unas 15 mujeres a lo largo de años y de que una vez expresó admiración por Hitler.
Todd Harris, asesor de Schwarzenegger, dijo que su candidato seguía adelante en sus sondeos internos de campaña, pero no quiso hacer públicas las cifras o comentar si las últimas encuestas mostraban una caída en el apoyo al actor.
El lunes, Schwarzenegger dijo estar escandalizado y perplejo por el último aluvión de acusaciones de abusos sexuales.
"Nadie me dijo a mí antes no hagas esto... o te estás pasando de la raya... y de pronto todas esas mujeres queriendo obtener una disculpa... me parece muy extraño", dijo el actor.
Collette Brooks dijo que Schwarzenegger la acarició por detrás cuando era una interna en la CNN en 1982, pero que entonces no había dicho nada por miedo a enfrentarse a una poderosa estrella.
"Mi reacción fue como la de un ciervo delante de los faros de un auto... una completa humillación", dijo, añadiendo que se sintió molesta por las disculpa general y parcial de Schwarzenegger.
Davis exigió a Schwarzenegger, en diversos actos de campaña, que explicara qué significaban esas acusaciones de supuestos abusos sexuales.