7 de enero 2003 - 00:00

Se acelera la crisis: Saddam llama "espías" a inspectores

El líder iraquí, Saddam Hussein, lanzó ayer un duro discurso que podría acelerar una confrontación militar con Estados Unidos. Calificó a George W. Bush de "pequeño enano", dijo que su país está listo para la lucha y llamó "espías" a los inspectores de armas de la ONU. Una acusación similar preludió la expulsión de los expertos en 1998. Una medida semejante sería, en este caso, el detonante de una nueva guerra en la región.

Bagdad (EFE, Reuters, ANSA) - Mostrando su cara más beligerante desde el inicio de la última crisis con EE.UU., Saddam Hussein, acusó ayer a los inspectores en desarme de Naciones Unidas de «hacer, sobre todo, un trabajo de espionaje» -la misma acusación que precedió a la salida de éstos en 1998- y calificó al presidente estadounidense, George W. Bush, de «pequeño enano».

El líder iraquí hizo estas declaraciones en un discurso con motivo del día de las fuerzas armadas, en momentos en que Estados Unidos dispusiera el estado de prealerta a 275 unidades de reserva y 10.000 hombres del ejército, preparados para partir al golfo el próximo fin de semana, en vista a un posible ataque contra Irak.

•Serpientes

«Compilar listas de científicos, realizar interrogatorios indebidos y recabar información sobre campamentos militares y armas legítimas, esas cosas, o la mayoría de ellas, son de espías», dijo en alusión a los técnicos.

Tras afirmar que «estamos detectando el silbido de las serpientes», en presunta referencia a los inspectores de la ONU, precisó que también «escuchamos el ladrido de los perros», en supuesta alusión a las amenazas bélicas de EE.UU.

«Pero estamos preparados para todo», añadió Saddam, antes de referirse a Bush como «pequeño enano» y minimizar la importancia de la presencia militar de EE.UU. en el Golfo Pérsico, que Washington pretende elevar de 60.000 a 100.000 soldados a fines de este mes. «Estamos en nuestro país y tenemos todo el derecho a defendernos. El pueblo y ejército iraquíes, apoyados por Dios, están preparados para el enfrentamiento y, si se produce la agresión de los aliados de Satán, saldremos victoriosos», aseguró.

•Advertencia

Hussein aprovechó asimismo la ocasión para advertir a los Estados árabes que el objetivo de las amenazas estadounidenses y británicas, «no es sólo Irak, sino la ocupación material de toda la zona del Golfo (Pérsico), entre otros muchos propósitos».

La Casa Blanca calificó las declaraciones de «desgraciadas», y recordó que los inspectores están en Irak para una misión internacional de las Naciones Unidas, mientras fuerzas paquistaníes en coordinación con fuerzas estadounidenses detuvieron a más de 500 sospechosos de pertenecer a la organización terrorista Al-Qaeda, procedentes de 18 países, y los entregaron a las autoridades de EE.UU.

•Convicción

Según observadores locales, lo desafiante del discurso respondería a la convicción del líder iraquí de que la guerra es ya «inevitable», tras el incesante incremento del despliegue militar estadounidense y británico en los países limítrofes de Irak y los métodos expeditivos que han comenzado a aplicar los expertos de la ONU.

Las acusaciones contra los nuevos inspectores se produjeron a menos de 24 horas de que Bagdad denunciara la retención el domingo por los expertos, durante seis horas, del embajador iraquí ante la ONU,
Mohamed Aduri, dentro de una fábrica sospechosa en un barrio de la capital iraquí, donde se encontraba de visita.

Pese a esa protesta y lo beligerante de la alocución de Saddam, el régimen de Bagdad parece no indicar aún estar dispuesto a iniciar una guerra, y ayer permitió que los inspectores continuaran su labor y visitaran sin problemas varias instalaciones que podrían almacenar armas de destrucción masiva, incluida la sede de la Organización Nuclear iraquí, a unos 20 kilómetros al sur de Bagdad.

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