Bagdad (ANSA) -. El presidente del Comité Olímpico iraquí, Ahmed al Hijia al Samarrai fue secuestrado ayer, junto a una treintena de personas, por un grupo armado que durante la incursión mató a dos guardias de seguridad, informó la policía.
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El hecho ocurrió por la tarde en la Asociación Cultural del Petróleo, en el centro de Bagdad, donde se desarrollaba una reunión del Comité Olímpico entre decenas de dirigentes.
Según la policía, los integrantes del grupo armado vestían uniformes militares y junto a al-Samarrai capturaron a otros ocho dirigentes deportivos, 20 guardias y 20 agentes afectados a la seguridad, aunque estos últimos fueron liberados ilesos inmediatamente.
Un directivo del organismo deportivo iraquí, Hussein al Amidi, narró que unos cincuenta hombres armados "desarmaron a los guardias que custodiaban el edificio e irrumpieron en la sala donde se desarrollaba el encuentro".
"Le ataron las manos a Samarrai y después le cubrieron la cabeza antes de llevárselo" relató al Amidi.
Anteriormente fuentes policiales dijeron que una treintena de exponentes del deporte local habían sido capturados, pero el titular del comité olímpico era custodiado por 21 guardaespaldas que también fueron secuestrados.
Dos agentes murieron durante la incursión, precisó la policía. Hasta la invasión estadounidense, el comité olímpico iraquí estuvo en manos del hijo de Saddam Hussein, el fallecido Uday.
El 17 de mayo, 15 miembros, en su mayoría chiítas del equipo iraquí de taekwondo fueron secuestrados en la ruta que comunica Falluja con Ramadi, en pleno territorio sunnita, al oeste de Bagdad.
Hasta ahora se desconoce su paradero. Tras el ataque de ayer, el ministro del Interior, Jawad al Bolani, aclaró rápidamente que el hecho en el barrio de Karrada fue un secuestro y no una operación de policía como había trascendido previamente.
Pocas horas antes el parlamento iraquí había prolongado por 30 días el estado de emergencia en el país, a excepción de la región autónoma de mayoría kurda.
La moción fue aprobada por dos tercios de los diputados y buscó extender las operaciones masivas contra la guerrilla.
La violencia, registrada en distintas ciudades del país, causó la muerte de ocho iraquíes y dos soldados estadounidenses.
En Bagdad, en las últimas 24 horas fueron arrestados 23 personas acusadas de "terroristas", en tanto que otras 147 también detenidas fueron calificadas como "sospechosas", informaron autoridades militares.