Sexo y mentiras en el ocaso del hombre de negocios de Blair
El año pasado, tras pedir consejo al ejecutivo de BP Anji Hunter, estuvo a punto de aprovechar una entrevista en «Radio 4» para decir lo que todo el mundo intuía o sabía: que era homosexual. Sus amigos estaban atentos al programa, todo su entorno esperaba que respondiera la verdad a la pregunta que años atrás le habían hecho en el «Financial Times». No lo hizo. No habló de ello.
Da igual. Ahora todo se sabe. Chevalier y las mentiras del propio Browne lo han dejado al descubierto. Su caída ha sido veloz. Acumula riqueza, quizá poder, pero ha perdido su buen nombre. Por mentir.
En las navidades de 2006, dos años después de romper su relación, Chevalier envió un email a Browne: «No tengo nada que perder... Estoy pasando hambre y estoy sin casa después de cuatro años compartiendo tu estilo de vida... Lo último que quiero pedir es ayuda... Por favor, responde... No quiero ponerte en ningún aprieto pero estoy siendo ninguneado por tu falta de respuesta a mis continuos intentos de comunicarme contigo».
Poco después Chevalier acudió a un periódico, el «Mail on Sunday», y ofreció su historia. Browne intentó pararlo, fue a los tribunales y pidió protección. La Justicia dictó un requerimiento para que las revelaciones del joven amante del barón de Madingley no salieran a la luz.
¿En qué consistía ese estilo de vida que añoraba el joven despechado? El mismo lo contó ante el juez. «Un día, como mi vestimenta no era muy formal para presentarme en público con él, me llevó a Prada para comprarme ropa formal».
Tras la ruptura, Browne le ofreció mantenerlo un año. «Si lo necesitaba, él me podía ayudar mientras pasaba de vivir en casas carísimas, volar en aviones privados, dormir en hoteles de cinco estrellas, vestir trajes de
2.000 libras (3.000 euros) y todas esas cosas a vivir mi vida modesta en Canadá». Según «The Times», Chevalier llegó a pedirle 300.000 libras (441.000 euros).
Un juicio. Pruebas. Declaraciones. Y una mentira. La mentira de lord Browne.
Tras sostener una y otra vez que Chevalier no decía la verdad, que su historia estaba llena de falsedades e inexactitudes, el director ejecutivo de BP fabuló ante el juez sobre el origen de su relación.
Browne contó en el tribunal -en sesión a puertas cerradas el 23 de febrero- que conoció a Jeff de casualidad mientras corría por Battersea Park. Falso. Browne se contactó con el canadiense a través de una página de Internet que ofrece los servicios de al menos 100 chicos de compañía. Su falso testimonio puede costarle un procesamiento por intentar obstruir el curso de la Justicia.


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