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La interrupción en las negociaciones entre ambos partidos se produjo después de las declaraciones que hizo ayer la negociadora de los laboristas, la diputada y ex ministra Dalia Itzik, irritativas para Sharon.
Durante una convención de su partido, de centroizquierda, Itzik dijo que el primer ministro se estaba "humillando" para lograr la incorporación a su gobierno a los laboristas.
"El nos persigue a nosotros, no nosotros a él. Después de 30 años, se dan cuenta (en el derechista Likud) qué razón teníamos. Son subcontratistas que van a aplicar (nuestras políticas)", agregó Itzik ante sus correligionarios.
Itzik se refería así a la evacuación de Franja de Gaza y parte de Cisjordania, prevista para 2005, y al reconocimiento por el Likud de la necesidad de crear un Estado palestino.
Tras esas declaraciones, Sharon ordenó a su equipo que interrumpiera las negociaciones políticas y anoche, en su tradicional discurso anual ante la Conferencia de Herzlía, atacó duramente a los laboristas.
Pero fuentes de este partido aseguran que las negociaciones estaban de cualquier forma estancadas debido a que el Likud no respondió favorablemente a las demandas del laborismo en el reparto de carteras ministeriales.
El Likud ofreció ceder siete carteras ministeriales y el cargo de viceprimer ministro para el líder laborista Simón Peres, pero éstos exigen que al menos seis de los ministerios sean de los importantes.
"Ya estamos cansados de los juegos de Dalia Itzik", dijo furiosa una fuente del Likud al diario Haaretz. "Itzik está ganando caudal político a expensas del primer ministro y nosotros no necesitamos ese juego, sino una asociación (política) genuina. Veremos ahora quién se arrastra ante quién", desafió la fuente.
Los esfuerzos de Sharon para formar un gobierno de coalición -imprescindibles para la evacueación de los territoriso palestinos y evitar unas elecciones anticipadas- no dieron frutos todavía. El partido ultraortodoxo Shas anunció ayer que no se unirá al gobierno del Likud porque no acepta la retirada de Gaza que propone el primer ministro para 2005.
Hace dos semanas, Sharón quedó en minoría parlamentaria al cesar en sus cargos a los cinco ministros del partido anticlerical Shinui, última agrupación que quedaba en su coalición, debido a que ésta votó contra el Prespuesto fiscal debido a una partida destinada a los ultraortodoxos.