Unas 30 personas murieron y otras 30 resultaron heridas en un atentado que se produjo este viernes con un coche bomba en la provincia de Damasco, en un área con mayoría sunnita, que se opone al gobierno sirio.
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Lo informó el Observatorio Nacional para los Derechos Humanos en Siria (Ondus). Según la misma fuente, "la mayoría de las víctimas son civiles, entre ellas un niño".
La explosión se produjo delante de la mezquita Khaled Ibn al Walid, cercana a la localidad de Rankus, mientras los fieles salían de la jornada de oración de los viernes.
Fuentes opositoras dijeron que el atentado, que refleja los peligros que enfrentarán los inspectores del proceso de desarme a partir de la semana próxima, provocó el atentado.
Por su parte, la activista de la opositora red Sham en la periferia de Damasco Iman al Huda elevó los muertos a sesenta, un número similar al ofrecido por otros grupos como la Comisión General de la Revolución Siria, según la agencia de noticias EFE.
La explosión se registró cerca de la mezquita Jaled bin Walid, en la zona de Sahl, en el momento en el que los fieles salían del templo al término del rezo musulmán del mediodía del viernes, el más importante de la semana.
Al Huda señaló que algunos de los cadáveres quedaron calcinados y que la explosión causó cerca de un centenar de heridos.
La Comisión General de la Revolución Siria indicó, además, que las tropas del régimen dispararon contra Rankus durante los funerales por algunos de los fallecidos por la explosión.
Los medios oficiales no difundieron ninguna información sobre este atentado, uno de los más graves desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.
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