25 de junio 2002 - 00:00

Sugestiva caída de Lula en un sondeo

San Pablo (ANSA, EFE, Reuters) - Una nueva encuesta divulgada ayer en Brasil muestra por primera vez una caída de cuatro puntos en la intención de voto del candidato presidencial izquierdista Luiz Inácio Lula Da Silva y un significativo avance del candidato favorito de los mercados, el oficialista José Serra.

El dato más significativo, según los analistas locales, es que la diferencia entre Lula y José Serra disminuyó en 11,6 puntos porcentuales: mientras hace un mes Lula le llevaba casi 27 puntos, en el último sondeo la brecha cayó a 15,2 puntos porcentuales. El dato provocó alivio en los mercados (ver aparte).

El resultado de la encuesta del instituto Sensus, patrocinado por la Confederación Nacional de Transportes, dejó a Lula con 36,1% de las intenciones de voto, cuatro puntos menos que hace un mes.

Serra, del oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), subió de 13,3% a 20,9% y ahora ocupa solo el segundo puesto.

Lula y sus propuestas han sido responsabilizados por los analistas del mercado financiero de las turbulencias que elevaron bruscamente en las últimas semanas la cotización del dólar y el riesgo-país.

• Corrupción

Además, el PT fue acusado de presuntos casos de corrupción en dos alcaldías del estado de San Pablo, que tuvieron una amplia repercusión periodística.

La encuesta muestra que
Ciro Gomes, del Partido Trabalhista, subió de 12% a 14,3%, mientras que el ex gobernador de Rio de Janeiro Anthony Garotinho de Oliveira, del Partido Socialista Brasileño, bajó de 15,5% a 13%.

Según la misma encuesta, la imagen positiva del presidente
Fernando Henrique Cardoso subió de 28,2% a 29,8%, mientras que la negativa cayó de 29,5 a 26 por ciento.

El firme apoyo a Lula que todas las encuestas han señalado en los últimos meses se ha convertido en un factor de desestabilización en los mercados brasileños, que en las últimas semanas no han dejado de temblar ante la posibilidad de que la izquierda asuma el poder el año próximo.

Agencias de calificación de riesgo de Europa y Estados Unidos han desaconsejado la inversión en Brasil, temiendo un posible triunfo de Lula y eventuales cambios en el rumbo de la economía nacional.

Lula, que antiguamente se proclamaba a favor de una moratoria de la deuda exterior y de otras medidas radicales, ha suavizado su discurso y hoy se presenta como un candidato de ideas moderadas, pero eso no ha bastado para que los mercados olviden su pasado.

El sábado, en un acto partidista, Lula prometió que, en caso de llegar al poder, honrará los compromisos externos, mantendrá una rígida disciplina fiscal y mantendrá bajo control la inflación, sin caer en «populismos» ni «extremos radicales».

Paralelamente, se ha aliado al moderado Partido Liberal, cuyo líder,
José Alencar, un poderoso empresario textil, será su candidato a vicepresidente.

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