Madrid - La ministra española de Turismo recibió una carta que contenía “una navaja ensangrentada”, días después de que llegaran sobres con amenazas de muerte y balas a varios personajes destacados de la izquierda, denunció ayer el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
Temible: crece la ola de amenazas de muerte a políticos en España
Ayer le tocó a la ministra socialista de Turismo, Reyes Maroto. La semana pasada, a Pablo Iglesias, al titular de Interior y a la jefa de la Guardia Civil. Denuncian la mano negra del partido ultraderechista Vox, que podría ser parte de la futura administración regional.
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Estos hechos, detrás de los cuales la izquierda ve la mano de la ultraderecha, se producen a poco más de una semana de las elecciones regionales del 4 de mayo en Madrid, unos comicios con implicaciones nacionales.
“Me acaban de hacer llegar que nuestra compañera (la ministra de Turismo) Reyes Maroto acaba de recibir una navaja ensangrentada como amenaza”, denunció Adriana Lastra, portavoz parlamentaria del PSOE, en un mitin de campaña en Madrid.
“Las amenazas y la violencia nunca acallarán la voz de la democracia. La libertad prevalecerá”, tuiteó la propia Reyes Maroto.
La policía busca determinar si las manchas rojas visibles sobre la hoja de la navaja, según las imágenes mostradas por los medios locales, son realmente sangre.
El presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, expresó en Twitter su “rotunda condena” a esta amenaza. “¡Basta! No vamos a permitirlo. No vamos a dejar que el odio se apodere de la convivencia en España”, escribió.
A finales de la semana pasada, el líder del partido de izquierda Podemos, Pablo Iglesias, el ministro del Interior y la jefa de la Guardia Civil recibieron cartas con amenazas de muerte, que contenían balas.
“Hoy soy yo pero, si continúan la impunidad y el blanqueamiento mediático de la ultraderecha, mañana serán otros compañeros”, advirtió el jueves Iglesias, quien abandonó el Gobierno central, donde ocupaba una de las vicepresidencias, para competir en Madrid.
La carta enviada a Iglesias contenía cuatro balas de un fusil de asalto utilizado por el ejército español entre los años 60 y los 80.
En un contexto de fuerte polarización política en España, estas amenazas estremecieron la campaña madrileña.
El viernes, Iglesias abandonó un debate en la radio cuando la candidata del partido de extrema derecha Vox puso en duda la veracidad de las amenazas y se negó a retractarse.
La negativa de los candidatos de izquierda a debatir con Vox produjo la anulación de otro debate previsto para el 29 de abril en la televisión pública.
Durante un mitin el domingo, Pedro Sánchez buscó movilizar al votante de izquierda advirtiendo de la “amenaza” de Vox, cuando según los sondeos la actual presidenta regional de Madrid, la conservadora Isabel Díaz Ayuso, podría necesitar del apoyo de la ultraderecha para volver a gobernar.






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