16 de mayo 2005 - 00:00

Tensión en Bolivia por ley del gas: hubo disturbios entre manifestantes y la policía

Una columna de más de 3.000 manifestantes de El Alto fue dispersada con gases lacrimógenos cerca de Plaza Murillo del centro de La Paz cuando intentaba aproximarse a la sedes del gobierno de Bolivia y del Congreso, objetivo de las protestas.

La columna encabezada por el vicepresidente de la Federación vacionalista alteña, Fejuve, Eliodoro Iquiapaza, fue repelida al mediodía local por la policía cuando avanzaba por la calle Sucre hacia Plaza Murillo, sin que los manifestantes respondieran a la represión policial.

Los vecinos de la ciudad de El Alto, próxima a La Paz, se reagruparon luego junto a otros manifestantes en la cercana plaza San Francisco, donde el líder de la Central Obrera de Bolivia (COB), Jaime Solares, exhortó a la multitud a marchar otra vez hacia Plaza Murillo.

En este acto, realizado alrededor de las 13 locales (14 de Argentina), ante unas 15.000 a 20.000 personas, varios oradores exigieron "la nacionalización total" de los hidrocarburos y "elecciones presidenciales y legislativas" anticipadas.

Esas demandas habían sido anticipadas por Iquiapaza al enviado de Télam cuando comenzaba la represión, a las 12 locales. Los manifestantes convocados por la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto bajaron hacia La Paz a partir de las 10 locales en tres columnas, cada una de ellas integrada por unas 3.000 personas, la mayoría indígenas de esa ciudad y campesinos.

Antes de las 12 ocupaban ya gran parte del centro paceño y coreaban consignas por la "nacionalización total" de los hidrocarburos, el "cierre del Congreso" y la renuncia del "gobierno corrupto" del presidente Carlos Mesa.

En un juego de pregunta y respuesta para cada una de esas demandas, a la pregunta de "cuándo", la multitud contestaba "ahora".

Carteles exhibidos por los manifestantes afirmaban que "Mesa es lo mismo Goñi", en alusión al ex presidente neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, forazado a renunciar por una rebelión popular el 17 de octubre de 2003.

Otros carteles señalaban al presidente del Congreso y primero en la línea de sucesión de Mesa, Hormando Vaca Díez, como expresión de las "petroleras", junto a un insulto.

El ministro de Interior, Saúl Lara, dijo que reforzó el despliegue policial para impedir el ingreso de los manifestantes a plaza Murillo y la eventual toma de la sede del Congreso, anunciada durante el fin de semana por líderes de la protesta.

Hoy partía otra marcha campesina e indígena desde Caracollo, unos 200 kilómetros al sur de La Paz, encabezada por el Movimiento al Socialismo (MAS, izquierda) liderado por Evo Morales y que debería arribar a La Paz en cinco días.

Iquiapaza ratificó hoy la unidad de acción con el MAS pero marcó una divergencia con Morales porque éste mantiene el reclamo de un 50 por ciento de los ingresos petroleros y gasíferos para el Estado pero rechaza la consigna de la nacionalización total de esos recursos.

Semanas atrás, el MAS acordó un frente común con la COB y otros movimientos sociales para reclamar ese ingreso fiscal y la
nacionalización de los hidrocarburos en boca de pozo, entre otros objetivos aprobados el año pasado en un referendo convocado por el propio Mesa.

No obstante, en los últimos días, mientras se hacía evidente un acelerado deterioro de Mesa, parte de los movimientos sociales
radicalizaron sus demandas más allá de lo acordado con el MAS. Toda la producción boliviana de petróleo y gas está en manos
de compañías trasnacionales desde 1997, cuando en su primer mandato Sánchez de Lozada liquidó de hecho a la estatal YPFB y
generalizó la explotación mediante contratos con las privadas.

El MAS también exige la convocatoria a una Asamblea Constituyente y suspender las elecciones de prefectos y un referendo autonómico reclamado por comités cívicos de Santa Cruz y Tarija, influidos por tendencias separatistas de esos dos
departamentos que detentan los hidrocarburos del país.

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