Tensión en Bolivia por ley del gas: hubo disturbios entre manifestantes y la policía
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En un juego de pregunta y respuesta para cada una de esas demandas, a la pregunta de "cuándo", la multitud contestaba "ahora".
Carteles exhibidos por los manifestantes afirmaban que "Mesa es lo mismo Goñi", en alusión al ex presidente neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, forazado a renunciar por una rebelión popular el 17 de octubre de 2003.
Otros carteles señalaban al presidente del Congreso y primero en la línea de sucesión de Mesa, Hormando Vaca Díez, como expresión de las "petroleras", junto a un insulto.
El ministro de Interior, Saúl Lara, dijo que reforzó el despliegue policial para impedir el ingreso de los manifestantes a plaza Murillo y la eventual toma de la sede del Congreso, anunciada durante el fin de semana por líderes de la protesta.
Hoy partía otra marcha campesina e indígena desde Caracollo, unos 200 kilómetros al sur de La Paz, encabezada por el Movimiento al Socialismo (MAS, izquierda) liderado por Evo Morales y que debería arribar a La Paz en cinco días.
Iquiapaza ratificó hoy la unidad de acción con el MAS pero marcó una divergencia con Morales porque éste mantiene el reclamo de un 50 por ciento de los ingresos petroleros y gasíferos para el Estado pero rechaza la consigna de la nacionalización total de esos recursos.
Semanas atrás, el MAS acordó un frente común con la COB y otros movimientos sociales para reclamar ese ingreso fiscal y la
nacionalización de los hidrocarburos en boca de pozo, entre otros objetivos aprobados el año pasado en un referendo convocado por el propio Mesa.
No obstante, en los últimos días, mientras se hacía evidente un acelerado deterioro de Mesa, parte de los movimientos sociales
radicalizaron sus demandas más allá de lo acordado con el MAS. Toda la producción boliviana de petróleo y gas está en manos
de compañías trasnacionales desde 1997, cuando en su primer mandato Sánchez de Lozada liquidó de hecho a la estatal YPFB y
generalizó la explotación mediante contratos con las privadas.
El MAS también exige la convocatoria a una Asamblea Constituyente y suspender las elecciones de prefectos y un referendo autonómico reclamado por comités cívicos de Santa Cruz y Tarija, influidos por tendencias separatistas de esos dos
departamentos que detentan los hidrocarburos del país.



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