La Paz - Una tensa situación con amenaza de conflicto armado se instaló ayer en Cochabamba, más precisamente la zona del Chapare, a partir de la decisión de los campesinos cocaleros de contrarrestar la política en la región del presidente Gonzalo Sánchez de Losada, conformando autodefensas para enfrentar posibles ataques de las fuerzas de seguridad.
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La determinación campesina, además, no llega en un momento cualquiera: se da luego de tres días de intensa lucha con efectivos del ejército con un saldo de varios heridos y, al mismo tiempo, en la misma fecha de llegada del jefe interino del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos, general Gary D. Steer, en una visita que por cierto no había sido anunciada oficialmente. El líder de los cocaleros y ex candidato presidencial, Evo Morales, fue quien tomó la decisión tras el congreso campesino que finalizó en la madrugada del domingo. Morales aprobó la conformación de un bloque de defensas de unas 2.000 hectáreas de coca, base para la fabricación de drogas.
La determinación fue adoptada después de una asamblea de cocaleros en la localidad de Chipiriri, en el centro del Chapare, antiguo centro de producción de drogas y de que el gobierno de Lozada anunciara el envío de refuerzos militares a esa zona.
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