Un verdadero terremoto político se desató este miércoles en Italia tras la renuncia del ministro de Justicia, Clemente Mastella, que está siendo investigado por la justicia por presunta corrupción junto con su esposa y numerosos dirigentes de su partido.
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El ministro presentó su renuncia después de que un juez ordenara la detención domiciliaria de su esposa, Sandra Lonardo, acusada de estar involucrada en casos de sobornos en el sector de la salud en la región de Campaña, en el sur de la península.
Los magistrados de la ciudad de Santa Maria Capua Vetere, en la misma región, informaron al término de una jornada política muy agitada, que indagaban a unas 23 personas por presuntos sobornos y malversaciones, entre ellos al ministro de Justicia.
Entre los indagados figuran además del ministro y su esposa, el suegro de un hijo de Mastella, el prefecto de la localidad y la mayoría de los dirigentes locales del pequeño partido democratacristiano Udeur, liderado por el mismo Mastella.
La esposa del ministro, presidenta del Consejo Regional de Campaña (sur), se encuentra ya en arresto domiciliario.
El jefe de Gobierno italiano, Romano Prodi, rechazó inmediatamente la renuncia del ministro Mastella, pero el hecho de que esté también involucrado en el proceso judicial, complica su regreso al ejecutivo.
Mastella, que fue ministro de Trabajo durante el primer gobierno de centro derecha de Silvio Berlusconi a mediados de los años 90, anunció que "se tomará un tiempo" para decidir si sigue o no en el cargo.
El ministro de Justicia, fundador del pequeño partido democratacristiano Udeur, que alcanzó tan sólo 1,40% de los votos en las elecciones del 2006 y cuenta con tres escaños en el Senado, podría retirar su apoyo al gobierno de centro izquierda y ponerlo en un grave aprieto, ya que éste cuenta con esos votos claves para mantener su estrecha mayoría.
"Entre el amor por mi familia y el poder, escojo la familia", declaró Mastella, quien no ahorró acusaciones contra los jueces italianos.
"Mi mujer ha sido tomada como rehén. Algunos jueces extremistas me perciben como a un enemigo. Renuncio. Soy un ministro de Justicia que no logra defender a su mujer de acusaciones injustas", afirmó conmovido.
Prodi, defiende la presencia de Mastella, entre las figuras más conservadores del gobierno de centroizquierda y a quien le suelen recordar el haber sido también aliado de Berlusconi.
La investigación contra la esposa de Mastella, acusada de haber solicitado fondos ilegales a un dirigente de un hospital de la localidad de Caserta, región que en estos días está sumida en una grave crisis por la basura acumulada en las calles de Nápoles, compromete a numerosas personalidades de esa controvertida zona.
Para Sandra Mastella se trata de un campaña política contra su familia y en particular contra el marido, quien ha tenido serias fricciones con la magistratura durante su gestión ministerial.
"Es el precio amargo que pagamos con mi marido por defender los valores católicos en la política", comentó Lonardo.
Clemente Mastella había amenazado con renunciar a su cargo en varias ocasiones. Días atrás, había advertido que si se aprueba una reforma de la ley electoral que disminuye el poder de los pequeños partidos, una veintena en Italia, dejaría inmediatamente su cartera.
Para completar la jornada, la Corte Constitucional italiana autorizó este miércoles la celebración de un referéndum para modificar la ley electoral, una decisión que aumentará las tensiones dentro de la coalición gubernamental de centro izquierda, formada por unos nueve partidos, muchos de ellos pequeños.
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