Reino Unido logró hoy que el Consejo de Seguridad de la ONU instara al gobierno de Teherán a permitir acceso consular a los 15 marinos británicos detenidos en Irán, así como a ponerlos en libertad, pero no consiguieron que emitiera una declaración de condena.
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La elaboración de la declaración a la prensa, el nivel más bajo en que el Consejo puede pronunciarse, requirió de varias horas de negociación y tuvo que ser suavizada en relación al borrador inicial que presentó la delegación del Reino Unido.
"Los miembros del Consejo de Seguridad expresan su profunda preocupación por la captura por parte de la Guardia Revolucionaria y la detención por parte del gobierno de Irán de 15 marinos", reza el documento, que fue leído por el presidente de turno de este órgano, el embajador surafricano, Dumisani Kumalo.
Asimismo, el Consejo instó al gobierno de Irán "a permitir el acceso consular, de acuerdo al derecho internacional vigente", así como expresó su apoyo a las declaraciones del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, a favor de "una resolución pronta de este problema, incluso la puesta en libertad de los 15 británicos".
Tras leer el documento, Kumalo puso énfasis en que la tardanza en la negociación se debió a la necesidad de presentar un texto que atienda a "los hechos".
"El documento acordado se basa en los hechos, que los miembros del Consejo pueden evaluar, y no en versiones distorsionadas políticamente", declaró.
En el documento, no condena la detención de ocho marinos y siete infantes de Marina, que fueron capturados el pasado 23 de marzo mientras patrullaban en aguas del Golfo Pérsico, y que Irán considera que invadieron su territorio.
También se eliminó el párrafo, presentado por los británicos y apoyado por Estados Unidos, en el que decía que los militares formaban parte de la fuerza multinacional en Irak y que se encontraban en aguas jurisdiccionales iraquíes, bajo autorización del Consejo de Seguridad mediante la resolución 1723.
La mencionada resolución extendía por un año más el mandato de la fuerza multinacional, liderada por Estados Unidos, y entre sus tareas incluye la de vigilar e inspeccionar barcos comerciales para impedir que lleven cargamento ilegal.
El Reino Unido asegura que los marinos se hallaban en aguas iraquíes inspeccionando un barco civil indio, bajo el mandato que les confirió la Organización de Naciones Unidas (ONU), a petición del gobierno de Irak.
La embajadora adjunta de Estados Unidos ante la ONU, Jackie Sanders, se quejó de que se hubiera tomado tanto tiempo -cuatro horas- para una declaración a la prensa de tan sólo tres frases "ante la horrible situación de los soldados británicos".
"No ha sido un buen día en el Consejo de Seguridad, desde nuestra perspectiva", señaló.
Lamentó que en la declaración no se haya incluido un llamamiento a la puesta en libertad "inmediata" de los marineros, como habían pedido los británicos, y que se limitara a refrendar las palabras del secretario general de la ONU, tras su entrevista del miércoles con el ministro de Exteriores iraní, Manucher Mottaki.
Por su parte, el embajador británico ante la ONU, Emyr Jones Parry, rechazó que la adopción de una declaración tan suavizada, por la oposición de muchos países del Consejo, entre ellos Rusia, Indonesia y Suráfrica, fuera un fracaso.
Matizó que su país interpreta el comunicado como que "el gobierno de Irán debe cumplir con sus obligaciones y poner en libertad a los marinos que han sido, en primer lugar, detenidos inapropiadamente".
"Espero que el mensaje llegue al gobierno iraní, pero primero lo que deben proporcionar es acceso consular inmediato a los detenidos, y luego ponerlos en libertad", aseveró.
El diplomático británico dijo entender que "los miembros del Consejo no hayan querido juzgar un tema territorial tan sensitivo, por lo que finalmente hemos decidido centrarnos en las detenciones".
La detención de los militares coincide con un momento de gran tensión entre Irán y la comunidad internacional, sobre todo Estados Unidos y el Reino Unido, por el polémico programa nuclear iraní.
Teherán ha pedido a Londres que reconozca que sus militares cometieron un "error" por entrar en sus aguas territoriales, pero las autoridades británicas se rehúsan.
El Reino Unido, que amenaza con aumentar la presión contra Irán, afirmó que su país ha presentado pruebas con mapas y fotos por satélite que, según dicen, confirman su versión de que los marinos se hallaban en aguas iraquíes.
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